La respiración
El oxígeno en el cuerpo humano tiene un rol fundamental al permitir a la generación de energía a nivel celular. Así, el oxígeno tiene un rol vital en lo que respecta al desarrollo de la vida para la mayoría de los seres vivos, incluyendo en este caso al ser humano. Tal es la importancia de este gas que sin el mismo hubiese sido imposible la aparición de vidas complejas sobre la faz de la tierra.
Si retrocedemos 3.500 millones de años en la historia, aparecieron en nuestro planeta bacterias y algas capaces de producir oxígeno, un gas tóxico que suponía una amenaza para el desarrollo de los seres vivos.
Cuando un tóxico como el oxígeno inundó la atmósfera, a los seres vivos no les quedó más remedio que aprender a defenderse y vivir con él.
Respiramos oxígeno casi cada segundo de cada día. Los pulmones trabajan para capturar el oxígeno que necesitamos para sobrevivir. Inspiran y expiran sin descanso para extraer del aire el gas que alimenta a nuestras células.
El oxígeno tiene una función primordial en la vida celular, ya que los nutrientes de los alimentos no pueden proporcionar ‘combustible’ hasta que se combinan con él en las células del cuerpo. Y sin energía, las células se detendrían y morirían.
En definitiva, sin oxígeno ninguna función de nuestro organismo podría realizarse: cada una de las miles de millones de células consume oxígeno sin descanso para realizar sus actividades.
Las fuentes industriales para obtener oxígeno son el aire y el agua.
A partir del aire: Se extrae el oxígeno por licuefacción y ulterior destilación fraccionada. El aire consta del 21% de oxígeno, 78% de nitrógeno y 1% de Argón, Neón, dióxido de carbono y vapor de agua.
A partir del agua: Se obtiene oxígeno muy puro por Electrólisis, como subproducto en la preparación del hidrógeno.
Características del Ozono
Es un gas azulado a temperatura ordinaria, más reactivo que el oxígeno ordinario, Es muy poco soluble en agua y tiene un fuerte olor. Su nombre procede de la raíz griega ozein; podemos olerlo.
Es termodinámicamente inestable y se descompone formando O2.
Se puede formar a partir de oxígeno en un arco eléctrico, como el descargador a distancia de un Motor eléctrico, también por la acción de la luz ultravioleta sobre el oxígeno; esto explica el aroma " fresco del aire durante las Tormentas eléctricas". Es una molécula diamagnética, extremadamente Tóxica (máxima exposición 0.1 ppm). Se produce en zonas con un alto voltaje Fotocopiadoras, Impresoras láser, etc.) y es causante de dolores de cabeza en ambientes de oficina. Sin embargo su presencia en la Troposfera nos protege de la radiación ultravioleta. El dioxígeno tiene un buen número de aplicaciones en el mundo moderno. Se utiliza por ejemplo en Medicina en la Respiración asistida de los pacientes; en todos los hospitales encontraremos grandes depósitos de oxígeno líquido. Además, es esencial en el proceso de combustión de azúcares mediante el cual la mayor parte de los seres vivos obtienen energía: La concentración de oxígeno en la atmósfera de la Tierra actualmente es un producto de la evolución de un balance bioquímico- biofisiológico entre los animales, quienes consumen el oxígeno, y las plantas que lo generan por medio de la fotosíntesis.
BENEFICIOS DE LA OXIGENACIÓN Y SUS EFECTOS EN EL ORGANISMO
El cuerpo humano está compuesto por algo así como 1.000 billones de células, bastante más que todas las estrellas que componen nuestra Galaxia.
De todas estas células 600.000 millones mueren cada DÍA siendo reemplazadas por igual número. Es decir, cada segundo nuestro cuerpo regenera más de 10 millones de células.
Efectos del oxígeno
1. Relajación: Un estado en el que te sientes tranquilo, sereno, bienestar y paz general.
2. Energizante: Aumento de energía, concentración y despierto.
3. Felicidad interna: Buen humor, amabilidad.
4. Flotamiento: Es como si subieras a otro nivel de energía, como si el peso corporal de tu cuerpo se reduce considerablemente.
5. Promueve: La reproducción y regeneración celular.
Beneficios de la Oxigenación celular
La buena oxigenación trata, cura y erradica la mayoría de las enfermedades, trastornos, malestares y problemas de salud. Un medio ambiente contaminado impide la adecuada reproducción y regeneración celular.
Beneficios prácticos:
● Aumentan la reproducción celular par que el organismo pueda auto curarse.
● Mejora sistema inmunológico y sistema nervioso.
● Reduce la presión sanguínea y riesgo de infarto.
● Mejora las condiciones diabéticas.
● Acelera la cicatrización de heridas en personas diabéticas.
● Mejora el funcionamiento de todos los órganos.
● Incrementa la energía (el oxígeno brinda un 90% de la energía corporal, los
alimentos el 10% restante).
● Mejora la memoria.
● Reduce la aparición de varices y celulitis.
● Mejora la digestión y el trabajo metabólico.
● Reduce la fatiga, mejora el descanso y el sueño natural.
● Reduce la concentración de grasas.
● Mejora la relajación mental.
● Mejora el rendimiento físico.
● Es un remedio natural para dolores de cabeza, migrañas y resacas.
● Incrementa la producción de melanina.
● Fortalece el cabello y mejora la suavidad de la piel.
● Repone rápidamente la energía corporal.
● Ayuda a filtrar las toxinas de la sangre.
El oxígeno compone en un 90% las moléculas de agua, y nuestro cuerpo tiene un 65 a un 75% de agua, así mismo nuestro cerebro que es solo el 2% de la masa total del cuerpo, requiere el 20% de la oxigenación total del cuerpo. Cuando los niveles de oxígeno se sanguíneas reciben una carga extra de oxígeno y lo proveen al tejido, remueven más fácilmente gases y toxinas ayudando a las células a realizar un óptimo funcionamiento.
Los virus y las bacterias son incapaces de sobrevivir en un medio oxigenado, por lo tanto un organismo correctamente oxigenado opone resistencia a distintos tipos de infecciones, ayuda a eliminar distintos tipos de ácidos, por ejemplo el ácido láctico que se produce luego de una actividad física, enciende las reacciones químicas normales de nuestro metabolismo ayudando a quemar grasas con facilidad y a proveernos una inmediata sensación de bienestar.
1. Vigila tu postura y respirarás mejor
Algunas posturas favorecen que los pulmones se expandan y mejoran el acceso del aire a su interior.
Al tumbarte, adopta una postura fetal, la más adecuada para facilitar el movimiento del aire dentro del cuerpo.
Al caminar, mantén la espalda recta y la mirada al frente para facilitar la respiración, y márcala con el ritmo al caminar. Por ejemplo, coge aire en un paso, suéltalo en dos...
Al sentarte, la postura que más facilita la respiración es la que permite apoyar bien toda la espalda procurando que la columna quede bien alineada y los hombros relajados.
2. Pierde peso
Acumular kilos de más dificulta el trabajo de los pulmones. Y si además ese exceso de grasa se almacena especialmente en el abdomen, es peor: eso dificulta la respiración porque eleva el diafragma, lo que aprieta la caja torácica y limita la función pulmonar.
3. Sal a pasear a primera hora
Un estudio publicado en la revista “Allergy” sugiere que las personas con asma que sufren deficiencia de vitamina D son más propensas a sufrir ataques, y concluye que esta vitamina ayuda a respirar mejor. Puedes obtenerla exponiéndote al sol a primera hora, diez minutos al día.
4. Procúrate aire limpio en casa
La Agencia de Protección Medioambiental asegura que el aire que se respira en casa puede estar muy contaminado por la presencia de radón, un gas de origen natural que procede de la desintegración de sustancias de las rocas y el suelo.
Los purificadores de aire pueden ser de gran ayuda para oxigenarse mejor Con una buena ventilación y evitando grietas y huecos en plantas bajas se evita. También existen purificadores de aire que ayudan a eliminar esas toxinas.
Además, controla también el nivel de humedad: lo ideal es que sea del 45%. Si se te secan la piel o los ojos con facilidad, coloca humidificadores.
5. Evita al máximo respirar tóxicos
Los gases tóxicos y partículas en suspensión (de las pinturas, los insecticidas...) irritan pulmones y bronquios y facilitan el desarrollo de enfermedades respiratorias.
6. Mantén una buena hidratación
Las vías respiratorias tienen que defenderse de los patógenos externos, y lo hacen generando mucosidad. Pero el organismo no puede fabricar esa mucosidad correctamente si no está hidratado, así que te conviene tener este aspecto en cuenta.
No en vano la deshidratación se considera un factor de riesgo para sufrir enfermedades respiratorias, como el asma y la bronquitis crónica. Bebe 8 vasos de agua al día para proteger los tejidos pulmonares.
7. Opta por alimentos que favorecen la salud del aparato respiratorio
El huevo y los vegetales rojos, verdes o amarillos intensos contienen vitamina A, que actúa mejorando las membranas respiratorias.
Además, los cítricos, el kiwi, el tomate y los berros aportan vitamina C, que protege las células de toxinas como el CO2, las nitrosaminas de los alimentos o los radicales libres. También te convienen las acelgas y las almendras, ya que su vitamina E es el mejor nutriente para el pulmón porque lo fortalece y reduce el riesgo de enfermedad pulmonar grave.
El selenio y el zinc son nutrientes indicados para tener unos pulmones más eficientes
El pescado, el marisco y los cereales integrales aportan selenio, una sustancia que, como la vitamina E, desintoxica de los metales pesados y los tóxicos. Por otra parte, el zinc de las legumbres y la levadura de cerveza protege el ADN celular y tiene un papel importante en el proceso de expulsión del CO2 de los pulmones.
8. Practica ejercicios que fortalecen tus pulmones
Deportes como caminar, nadar y correr de forma suave y disciplinas como el yoga, el pilates y el taichí son los más adecuados. También hay una serie de ejercicios específicos, muy sencillos y fáciles de seguir para ayudarte a tomar conciencia de tu respiración y corregir “malos vicios” adquiridos.
Aquí tienes dos de estos pequeños ejercicios, practícalos durante 5 minutos al día:
● De pie, coloca la palma de tu mano sobre tu vientre, justo por debajo del ombligo.
Inspira profundamente y expira lentamente de manera que tu mano se mueva mucho.
● Pon tus dos manos sobre los extremos de tu espalda, a la altura de los riñones.
Inspira y expira profundamente de manera que se muevan mucho.
Básicamente, debemos detenernos de forma consciente en la manera en que respiramos, vigilando que empleemos nuestro diafragma y no recurramos a la caja torácica. No hace falta practicar más de cinco minutos al día: basta con ser plenamente conscientes de nuestro funcionamiento para fortalecer el músculo y no dejarnos arrastrar por la respiración arrítmica y rápida.
Es importante que tomes consciencia de cómo respiras:
1. ¿Se infla tu abdomen?
Siéntate y pon una mano sobre la barriga y otra sobre el pecho. Si tu abdomen no se infla al coger aire significa que el diafragma no se mueve. Eso significa que ese músculo (que está entre el tórax y el abdomen) no se aplana para presionar las costillas hacia fuera y permitir que los pulmones se expandan para coger aire.
2. ¿Bostezas muy a menudo?
El bostezo puede aparecer tras estar un rato respirando de forma superficial. En este caso sirve para “reequilibrar” la respiración. Para saber si te ocurre por ello, fíjate en si tu respiración cambia tras el bostezo.
3. ¿Elevamos los hombros al respirar?
Este movimiento involuntario puede servirle al cuerpo para ensanchar la caja torácica y facilitar la recogida de aire cuando siente que falta oxígeno.
4. ¿Suspiras sin pensarlo?
Hacerlo de forma lenta y después exhalar el aire de forma repentina también es típico en las personas que no respiran bien.
5. Gestos que te delatan
Si sientes la necesidad de estirarte continuamente (como si te desperezases), esto puede indicar que necesitas ensanchar la caja torácica por un momento para permitir la entrada de oxígeno porque respiras mal.
Respiración
Si la sangre no se oxigena adecuadamente, nuestros órganos no obtienen la energía necesaria para funcionar correctamente. Suspirar o bostezar varias veces al día, puede ser debido a que no toma el oxígeno que necesita y, por tanto, el organismo intenta remediar esta situación.
Beneficios asociados a una respiración correcta y
profunda
Fisiológicos Fisiológicos
A través de los movimientos que provocan los ejercicios de respiración profunda, los
órganos abdominales (estómago, intestino, hígado y páncreas) reciben un masaje, al
igual que el corazón, gracias al movimiento de la parte superior. Ello estimula la
circulación sanguínea a todos estos órganos con el consiguiente alivio de sus cargas
de trabajo y el bienestar general del organismo. Lo mismo ocurre con los pulmones,
los cuales aumentan su capacidad respiratoria.
Digestivos Digestivos
Los órganos digestivos reciben mayor cantidad de oxígeno, mejorando su
funcionamiento.
Nerviosos Nerviosos
Mejora el estado del sistema nervioso, incluyendo el cerebro, la columna, los centros
nerviosos y los nervios. Debido nuevamente a una mayor oxigenación.
Relajación y concentración
La respiración lenta, profunda y rítmica provoca una reducción en los latidos del
corazón y una relajación muscular, lo cual estimula la tranquilidad mental y la
serenidad.
Tipos de respiración
Los principales tipos de respiración humana son la abdominal (diafragmática), la torácica (costal) y la clavicular (alta). La respiración abdominal es la más eficiente y natural, utilizando el diafragma para expandir el abdomen. La torácica expande el pecho y se usa a menudo para respiraciones rápidas, mientras que la clavicular es superficial, involucra la parte alta del pecho y se asocia con nerviosismo o ansiedad.
Respiración abdominal (diafragmática):
Características: Es la respiración más natural y eficiente. Utiliza el diafragma, un músculo grande en la base del tórax.
Cómo funciona: Al inspirar, el diafragma baja, el abdomen se hincha y los pulmones se expanden llenándose de aire. Al espirar, el diafragma sube y el abdomen desciende.
Beneficios: Oxigena mejor los pulmones y es más económica en cuanto a energía.
Respiración torácica (costal):
Características: Es la más frecuente y utiliza los músculos intercostales para elevar las costillas, expandiendo la caja torácica.
Cómo funciona: Al inspirar, los músculos intercostales contraen las costillas, expandiendo el tórax. Al espirar, los músculos se relajan y el tórax vuelve a su posición.
Uso: Se usa en momentos en que se necesita tomar oxígeno rápidamente.
Respiración clavicular (alta):
Características: Es el tipo de respiración más superficial, que principalmente involucra la parte alta del pecho.
Cómo funciona: El aire entra principalmente en los ápices pulmonares, lo que permite una menor capacidad de oxigenación.
Uso: Se asocia a menudo con estados de nerviosismo, ansiedad o estrés.
Diferentes técnicas
La respiración abdominal cuadrada.
Esta técnica de respiración resulta muy sencilla y ofrece la posibilidad de ir complicándola a medida que se domina. Inicialmente necesitas encontrarte en una postura cómoda, con los ojos cerrados y seguir los pasos siguientes:
Inspira por la nariz mientras cuentas mentalmente 4 segundos.
Retén el aire en los pulmones durante 4 segundos.
Respira contando mentalmente 4 segundos.
Mantén los pulmones vacíos durante 4 segundos.
Es fundamental que todas las fases sean siempre exactamente iguales en duración. Si te cuesta mucho esfuerzo puedes empezar por hacer el ejercicio con dos segundos, a medida que lo entrenes debes ir subiendo el tiempo de cada fase. Este tipo de respiración tiene por objetivo que los procesos de inspiración y espiración estén completamente equilibrados.
Además, este equilibrio en la respiración tiene efectos beneficiosos para el sistema nervioso y para la concentración.
Respiración diafragmática: Acuéstate boca arriba. Pon una mano sobre el estómago. No el abdomen sino el estómago. Recuerda que los músculos abdominales no son los que tienen que trabajar aquí. Pon la otra mano sobre el pecho. Primero suelta el aire residual que tengas acumulado. Después deja que tu sistema por sí mismo, sin esfuerzo, tome el aire. O sea que tu concentración tiene que estar en exhalar. Cuando tu sistema tome aire, fíjate que la mano que está sobre el pecho no se mueva. Esto es importante para que no estés produciendo adrenalina en lugar de relajación. Por los malos hábitos naturales puede ser que te cueste. Unos pocos minutos de práctica cada día te llevarán a hacerlo correctamente en algún tiempo. Después de eso, podrás disfrutar de los beneficios de simplemente acostarte a respirar correctamente cada día un rato. Es muy bueno hacerlo antes de dormir.
La respiración nasal alterna
Esta técnica se basa en la conexión que las fosas nasales tienen con los hemisferios y por tanto con la parte tanto simpática como parasimpática del cerebro. Respirar de manera alterna por cada fosa nasal, como vamos a ver a continuación, puede ayudarte a superar la ansiedad. Una vez que has encontrado un lugar tranquilo para llevar a cabo la respiración, debes colocarte sentado con la columna estirada, realizar esta técnica en otra postura puede aumentar la complejidad y reducir el efecto.
Empieza respirando profundamente por las dos fosas nasales dos o tres veces y sigue los pasos siguiente
Cierra la fosa derecha con el pulgar e inspira durante cuatro segundos por la izquierda.
Cierra las dos y mantén el aire durante cuatro segundos.
Cierra la fosa izquierda y expulsa el aire por la derecha durante siete segundos.
A continuación cierra la fosa izquierda y repite el proceso inspirando por la derecha y espirando por la izquierda.
Repite el proceso completo tres veces.
Si los tiempos te resultan complicados realiza la inspiración durante el tiempo que te sientas cómodo, teniendo en cuenta que necesariamente el tiempo de espiración debe ser el doble. Esta técnica conseguirá que te relajes y aprendas cómo controlar los nervios y combatir el estrés.
Respiración 4-7-8 o “respiración relajante
":Este ejercicio de respiración es una alternativa a la “respiración Cuadrada “que también puede ayudarte a dormir más rápido. Tiene sus raíces en el pranayama del yoga, que consiste en ayudar a la gente a aprender a controlar su respiración.
Cómo hacerlo: Empieza por sentarte o acostarte en una posición cómoda. Tus ojos pueden estar abiertos o cerrados. Presiona la punta de la lengua hasta el paladar, abre ligeramente la boca y exhala hasta que llegues al fondo de la respiración. Cierre la boca e inhale tranquilamente por la nariz durante 4 conteos. Luego aguante la respiración durante 7 recuentos. Finalmente, exhale muy despacio hasta que se necesite un total de 8 conteos para volver al fondo de su aliento. Repita la operación con 4 respiraciones completas, y vaya subiendo hasta 8 respiraciones con el tiempo.
Kapalabhati o “Respiración de Fuego”:
La respiración de fuego o Bhastrika Pranayama es un ejercicio excelente cuando necesitas un extra de energía inmediato. Además, es un ejercicio que ayuda a relajarse y calmarse.
Para comenzar asegúrate de tener tu nariz limpia. Siéntate cómodo con la espalda recta. Con la boca cerrada, pega tu lengua al paladar. Pon las manos en el estómago a fin de sentir cada contracción al respirar, y comienza a hacerlo lo más rápido que puedas a través de tu nariz. Inhala y exhala doce veces y termina con una inhalación profunda. Descansa hasta que la respiración se normalice y repite siete veces el proceso.
Este ejercicio suele practicarse a primera hora de la mañana y una o dos veces más durante el día. Evita hacerlo antes de ir a dormir ya que puede dificultar el sueño.
Precauciones: Este ejercicio puede hacerte sentir mareado al principio. Comienza con menos repeticiones y ve añadiendo según te encuentres cómodo.
La respiración consciente
es una práctica en la que se presta atención plena al acto de inhalar y exhalar, observando las sensaciones físicas asociadas al proceso y regulando el ritmo respiratorio para conectar con el momento presente y favorecer la calma y el bienestar mental y emocional. Forma parte de técnicas como el mindfulness y la meditación, y ayuda a reducir el estrés, mejorar la concentración y regular las emociones al enviar señales al cerebro para activar la rama parasimpática del sistema nervioso.
Busca un lugar tranquilo: y siéntate o recuéstate en una posición cómoda.
Cierra los ojos: para facilitar la concentración.
Lleva la atención a tu respiración: sin intentar cambiarla. Observa cómo el aire entra y sale de tu cuerpo.
Siente las sensaciones asociadas: el aire entrando por la nariz, cómo se expande el pecho o el abdomen, y la sensación de vaciado al exhalar.
Identifica mentalmente: cada inhalación y exhalación.
Si tu mente divaga, vuelve a centrar tu atención en la respiración de forma suave y sin juzgarte.
Para una mayor relajación, puedes probar a exhalar más lento que inhalar, alargando la exhalación para calmar el ritmo
Respiración completa
Esta técnica, a pesar de ser más compleja, tiene su eficacia probada para reducir el nivel de estrés. Se trata de una mezcla de algunas técnicas explicadas anteriormente. Una vez que te encuentras en posición horizontal y cómoda, los pasos a seguir serían:
Coloca una mano en el vientre y otra en el pecho.
Cuando comiences a inspirar debes hacer que suba solamente la mano superior.
Retén el aire y espira por la boca, repitiendo el proceso dos o tres veces.
Ahora repite el proceso siendo la mano colocada en el vientre la que suba en la inspiración.
Al igual que antes, retén el aire, espira por la boca y repite el proceso dos o tres veces.
Una vez que domines los pasos anteriores, has de mezclar ambos pasos. Esta vez al inspirar, el aire debe empezar a levantar la mano del vientre primero y seguir dilatando la zona de las costillas, levantando la otra. Este proceso debe terminar levantando las clavículas en el final de la inspiración. En este momento los pulmones están llenos.
Mantén el aire unos segundos sin que eso lleve a sentir tensión en determinadas partes del cuerpo.
En la expulsión del aire se sigue el proceso inverso, dejando que el aire salga de las clavículas, de la zona de las costillas y del vientre en último lugar. En esta técnica la zona alta es la última que se llena y la primera que se vacía, al contrario que la zona abdominal.
Respiración para el control de la ira
Este tipo de ejercicio está especialmente indicado ante situaciones que nos provocan ira, con el fin de controlarla. Teniendo en cuenta que inhalar provoca la llegada de oxígeno al organismo, y por lo tanto de energía, puede ser recomendable que en situaciones en que queramos controlar nuestra rabia nos centremos en la exhalación, proceso que por lo general resulta relajante y liberador de presión.
Para este ejercicio simplemente se va a exhalar con fuerza, vaciando todo lo posible los pulmones en una larga y potente exhalación. Posteriormente a ello inhalamos cuando nuestro cuerpo lo necesite, para repetir el procedimiento hasta que la sensación de presión haya disminuido.
Ejercicio del globo en la mano
Abrir y cerrar las manos puede ser parte de una técnica de mindfulness llamada grounding, que ayuda a enfocar la atención en el presente para calmar la ansiedad, se puede integrar con la respiración profunda, concentrándose en las sensaciones al abrir y cerrar los puños, lo que ayuda a desviar la mente de pensamientos estresantes y a conectar con el cuerpo.
Muy efectivo en procesos de ansiedad
-Busca una posición cómoda: Puedes sentarte o acostarte y relajar los brazos y las manos.
-Cierra los ojos (si te sientes cómodo): Esto te ayuda a concentrarte en tus sensaciones.
-Empieza a respirar lentamente: Realiza respiraciones profundas.
-Abre y cierra tus manos: Mientras respiras, alterna entre abrir las manos y cerrar los puños. Siente las sensaciones: Presta atención a las sensaciones físicas: cómo se estiran y contraen tus dedos, la presión en tus palmas, el sonido o la textura de tus manos. Ayuda a imaginar que tenemos un globo que se contrae al apretar y se expande al aflojar.
Respiración en un minuto
En este vídeo nos explica los beneficios que se obtienen con solo respirar conscientemente un minuto al día. Dentro del video deja un minuto para que lo pruebes.
https://youtu.be/1r2gGTUZqEc?si=xvJK7_kCty8QcWIk
Sotp
Esta práctica te ayudará a salir del piloto automático y entrar en el momento presente.
El objetivo de esta práctica es aprender a detenernos y darnos un espacio para
respirar. STOP
s TOMA UN RESPIRO, DIRIGE TU ATENCIÓN A LA RESPIRACIÓN
Amablemente, dirige toda tu atención a la respiración, a cada inhalación y a cada
exhalación, tal como la una sigue a la otra. Tu respiración puede funcionar como un
ancla para traerte al momento presente y ayudarte a sintonizar con tu estado de
conciencia y calma
T OBSERVA Y EXPANDE TU CONSCIENCIA AL EXTERIOR
Expande el campo de tu consciencia más allá de tu respiración, de manera que incluya
el sentido del cuerpo como un todo, tu postura, tu expresión facial; luego expande tu
consciencia más aún, hacia afuera, a lo qué está pasando a tu alrededor: vistas,
sonidos, olores, etc. De la mejor forma posible, lleva esta consciencia expandida a los
siguientes momentos de tu día…
O OBSERVA Y EXPANDE TU CONSCIENCIA AL EXTERIOR
Expande el campo de tu consciencia más allá de tu respiración, de manera que incluya
el sentido del cuerpo como un todo, tu postura, tu expresión facial; luego expande tu
consciencia más aún, hacia afuera, a lo qué está pasando a tu alrededor: vistas,
sonidos, olores, etc. De la mejor forma posible, lleva esta consciencia expandida a los
siguientes momentos de tu día…
P PROCEDE, NUEVAS POSIBILIDADES. CONTINÚA SIN ESPERAR NADA
Ahora lleva tu atención al mundo que te rodea, percibiendo como son las cosas justo en
este momento. En lugar de reaccionar habitualmente/mecánicamente, puedes ser
curioso/abierto, respondiendo naturalmente. Puede que te sorprendas, por todo lo que
puede pasar después de haber creado esta pausa…
"Con constancia y paciencia se avanza cada día en el resurgir de una nueva era".
Los hijos y las Hijas del Amor.
Gracias por Ser, por Estar, por Compartir, por Colaborar en el Amor y la Gratitud




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