Tan Tien , Qi, Hara





Tan Tien (literalmente "mar de la energía") es un centro energético

Hay tres centros energéticos fundamentales: Uno ubicado en el entrecejo, es el superior y está relacionado con la transmutación de la energía mental y con la clarividencia.

El centro medio, relacionado con el plexo solar/cardíaco está vinculado con el plano emocional .

Se considera que el Tan Tien inferior es el centro del cuerpo. Es el lugar donde se genera y almacena energía Chi. Los japoneses le llaman ki kai tandem y también Hara, aquí es donde los samuráis se cortaban el vientre, el harakiri.

Se le conoce asimismo como el "campo medicinal" y también "campo de cinabrio", pues tiene el poder sanador de la energía Chi original o energía prenatal (congénita) acumulada allí. Es un centro de transformación y acumulación de energía. La energía generada en este centro se usa para ayudar al cuerpo a que funcione normalmente y además potencia-liza sus capacidades: resistencia a las enfermedades, al frío, aumento de la fuerza y el dinamismo, calma y claridad mental y emocional.

La importancia del tan tien inferior o centro umbilical proviene de su papel en el crecimiento del embrión. Después de la concepción el embrión comienza a dividirse inmediatamente y pronto se adhiere a la pared del útero. Crece el cordón umbilical por el que se alimenta el feto. El punto donde el cordón umbilical está unido al bebé es el ombligo. Mientras el feto se encuentra todavía en el útero materno, la energía entra al ombligo por el cordón umbilical. Luego circula por el riñón izquierdo, después por el riñón derecho, desciende hasta el centro sexual y el perineo y sube por la columna hasta la cabeza. Luego desciende por la lengua y regresa al ombligo. Este curso de circulación constituye la Orbita Micro-cósmica que armoniza la energía Yin y Yang del feto. El feto se alimenta con la energía umbilical y elimina los desechos por el ombligo. Después del nacimiento, mientras el niño crece, el cuerpo sigue enviando toxinas a la zona umbilical. El centro umbilical equilibra todas las fuerzas y es el centro de gravedad física. El cuerpo se mueve alrededor de este centro al sentarse, ponerse de pie o practicar en movimiento.

El centro umbilical, tantien bajo o simplemente tantien, transforma las energías del cielo, la tierra y la del plano humano en energía vital beneficiosa y fundamental para el cuerpo.

Este es el sitio donde se unen la esencia, la energía y el espíritu. Podría decirse también que es el sitio de unión y transformación de los planos físico, energético y espiritual.

Conexión con la Tierra

Los maestros de taichí, chi kung y otras disciplinas psicofísicas orientales insisten la necedad de asentarse y enraizarse en la tierra. Este objetivo se cumple a través del trabajo con el tantien.

En el nivel corporal significa reforzar la estabilidad física a través de la conciencia del centro de gravedad, tanto estando quieto como en movimiento.

En el nivel mental implica tomar contacto con la realidad en el aquí y ahora. Para ello se acalla el parloteo de la mente y se refuerza la percepción del propio cuerpo y del espacio que lo rodea.

En el nivel cósmico, el cuerpo está expuesto a las energías del Cielo y la Tierra, del Macrocosmo y el Microcosmo. El tantien inferior recibe la energía de la Tierra. Es el vínculo con nuestra naturaleza básica, de tipo animal. Está detrás del instinto de supervivencia y de la sexualidad.

Trabajar el centro

Sacro abierto, músculos perineales fuertes y diafragma relajado son requisitos previos para el trabajo sobre el tantien.

Abrir el sacro. La mayoría de las personas acumulan tensión en los pliegues de las ingles y zonas anexas, afectando los músculos, los nervios y el flujo de la sangre y linfa, así como del chi. Para “abrir” la zona, con los pies en paralelo y separados a la altura de los hombros, las rodillas ligeramente flexionadas y hacia afuera. Intentamos mover el sacro hacia adelante y atrás sin mover las caderas.

Fortalecer el periné. Contraemos y relajamos el esfinter anal y la uretra, sin hacer demasiada fuerza, intentando distinguir entre todos los músculos implicados. Podemos hacerlo en cualquier lugar, en cualquier tiempo muerto. En la posición anterior de abrir el sacro, podemos incorporar la contracción y la relajación al balanceo.

Relajar el diafragma. La tensión del diafragma bloquea el chi y puede provocar ansiedad crónica. Para liberarla, nos sentamos con la espalda recta y los hombros relajados. Colocamos las yemas de los

dedos por debajo del plexo solar e inspiramos profundamente, llevando el aire al abdomen. Al exhalar, hacemos un poco de presión al tiempo que nos inclinamos hacia delante. Repetimos de 5 a 10 veces.

Conciencia del centro

El cuerpo se mueve alrededor de este centro al sentarse, ponerse de pie o practicar cualquier movimiento. La conciencia del centro de gravedad nos lleva a posturas ergonómicas que evitan trastornos musculo-esqueléticos y fisiológicos. Por otra parte, sabemos que en el equilibrio participan factores biomecánicos, neurológicos y psicológicos. Por eso es comprensible que el trabajo sobre es el centro de gravedad o tantien pueda provocar efectos beneficiosos sobre la psique y en todos los niveles de la organización corporal. Cuanto más completo sea este trabajo, mejores serán los resultados. Los ejercicios meramente físicos pueden ser útiles, pero si se incorporan técnicas que influyen sobre los sistema nervioso y endocrino, los efectos se multiplican.

Mejorar el equilibrio

Determinados ejercicios, que pueden realizarse como parte de las rutinas diarias, son útiles para incrementar la conciencia corporal y mejorar el equilibrio. Por ejemplo, si trabajamos sentados, cuando necesitemos descansar del esfuerzo intelectual y estirar los músculos podemos aprovechar para ejercitar el equilibrio y la experiencia del centro de gravedad.

• Nos sentamos con la espalda recta, sin apoyarla en el respaldo y con los brazos en cruz. Nos ponemos de pie y nos sentamos de nuevo sin utilizar los brazos. En las primeras ocasiones repetimos el ejercicio tres veces y en días sucesivos vamos aumentando hasta llegar a diez. Es una práctica recomendable si se sufre de tendencia a marearse al incorporarse después de haber estado agachado.

• Caminamos con un pie detrás de otro como lo haría un equilibrista sobre la cuerda floja. Para conseguirlo, nos concentramos en la línea vertical que debe trazar el cuerpo desde la cabeza a los pies. El ejercicio se hace mejor sobre una superficie firme, sin alfombra, y contrayendo los músculos del estómago. Caminamos así un mínimo de tres metros y lo repetimos dos o tres veces al día.

• También es un ejercicio útil dar pasos hacia los costados. Frente a una pared, damos un paso hacia el lado con una pierna y luego acercamos el otro pie. Lo hacemos diez veces hacia la derecha y diez veces hacia la izquierda.

Cuando nos sintamos seguros haciendo los ejercicios podemos intentar hacerlos con los ojos cerrados. Además conviene hacer diariamente una rutina de taichí (una “forma”), cuyos movimientos lentos y continuos han demostrado ser muy eficaces en la mejora del equilibrio. También el método Pilates o los ejercicios inspirados en la técnica que refuerzan el abdomen o se realizan con grandes pelotas de equilibrio ayudan a conocer y potenciar el tantien.

Alquimia corporal

Los antiguos sabios taoístas ubicaron en el tantien el laboratorio donde se combinan las energías del individuo con las procedentes del cosmos a través del aire o de los alimentos. Sólo en en este “taller alquímico” podía elaborarse el elixir de la inmortalidad o, al menos, el de la salud permanente. Por eso, la zona debe estar libre de tensiones que puedan dificultar el flujo energético y alterar los procesos fisiológicos.

Para conseguirlo, a lo largo de milenios se han ideado todo tipo de técnicas y disciplinas. El taichí, el chikung hacen hincapié en llevar la energía a la región umbilical, con el fin de recogerla y distribuirla por todo el cuerpo.

• Podemos aplicarnos un auto-masaje sobre la zona abdominal que favorece la percepción del tantien, a la vez que lo fortalece.

→ Buscamos un lugar tranquilo donde podamos estar tranquilos. Permanecemos sentados o tendidos con las piernas flexionadas y la parte baja de la espalda y las plantas de los pies bien apoyadas en el suelo.

→ Comenzamos colocando las palmas de las manos sobre el vientre, con los pulgares tocándose sobre el ombligo. Realizamos varias respiraciones, observando cómo sube y baja el vientre. Luego, al exhalar hacemos una presión con la yema de los dedos por debajo del ombligo. Lo hacemos tres veces. → A continuación ejercemos presión sobre una serie de puntos, siguiendo el sentido de las agujas del reloj. Empezamos cerca de la ingle, luego debajo de las costillas y en la boca del estómago. Continuamos bajando por el lado izquierdo del abdomen, presionando debajo de las costillas, cerca de la otra ingle, en el centro del reborde púbico y, para terminar, en el tantien. Después de cada una de las presiones deslizamos las palmas de las manos desde el tantien hacia los lados.



De la misma manera que ejercemos presión desde el exterior para potenciar el tantien, también se puede hacer desde dentro mediante ejercicios musculares. En este sentido están indicados las técnicas de fortalecimiento del suelo pélvico, tanto en mujeres como en hombres. Mantak Chia sostiene en su opúsculo Tan Tien Chi Kung que gracias a las contracciones del periné y el empuje del diafragma, el chi ejerce una presión estimulante sobre los órganos internos, las glándulas endocrinas y los vasos sanguíneos y linfáticos.


 



 
Siete ejercicios para fortalecer el tantien 

1. Océano de chi. Ponemos las manos sobre el tantien y realizamos unas cuantas respiraciones  abdominales. Detenemos cada inspiración por la mitad y contraemos el periné. Completamos la  respiración y espiramos lentamente. El pecho debe permanecer relajado.  

2. Lados del tantien. Colocamos las palmos a los lados del tantien e inhalamos hasta la mitad de un  inspiración completa. Contraemos el ano, intentando sentir como asciende en dirección a las manos.  Espiramos lentamente.  

3. Vejiga. Ponemos las manos sobre la vejiga e inspiramos. Aguantamos la respiración y contraemos el ano, sintiendo que se dirige hacia las manos. Exhalamos lentamente. Repetimos hasta que  percibamos una presión fuerte en la zona de la vejiga. 

4. Plexo solar. Colocamos las manos sobre la parte superior del abdomen, en el plexo solar. Inhalamos  hasta la mitad, paramos y continuamos mientras ascendemos el ano. Presionamos con el abdomen  contra las manos. Después espiramos lentamente. 

5. Costados. Colocamos las manos sobre las caderas. Inspiramos hasta la mitad, sostenemos la  respiración, continuamos inspirando, contraemos el ano e intentamos sentir como asciende en  dirección a ambas manos. Espiramos lenta y conscientemente, mientras sentimos cómo se expande el tantien hacia los lados.  

6. Riñones. Colocamos las manos a la altura de los riñones, a ambos lados de la columna, e inspiramos hacia la mitad. Contraemos el ano y sentimos como asciende hacia las manos. Los riñones se  expanden y toda la zona lumbar se abre. Continuamos inhalando, aguantamos la respiración y  espiramos lentamente. Esta respiración favorece la conservación de la energía original de los riñones.  

7. Con presión. Podemos repetir cada uno de los ejercicios anteriores, pero añadiendo una presión que ejerceremos con la yema de los dedos y que contrarresta la presión del chi desde dentro. Cada vez  que se propone dirigir el ano hacia las manos, presionaremos con los dedos en dirección hacia el  periné.




Respiración Tan tien 

La Respiración Tan tien puede realizarse tanto de pie, como en posición de loto, o incluso recostados.  Es conveniente para aumentar la relajación que la misma produce, generar lo que se llama "reflejo de  in-salivación", es decir imaginar un pedazo de limón en la boca, lo cual provocará un aumento  repentino en la cantidad de saliva. 

La respiración tan tien se realiza de la siguiente manera: 

Al inhalar expando la zona abdominal, visualizando que ingresa la energía del universo por mi  coronilla;  

Al exhalar, llevo el ombligo hacia adentro, imaginando que la energía va desde mi coronilla hacia el  punto tan tien (2-3 dedos debajo del ombligo y 2-3 dedos hacia adentro).

Ejercicio de respiración consciente 

Cualquier disciplina que sirva para potenciar la conciencia corporal incorpora la respiración como una  herramienta básica. A través de la respiración profunda y consciente, acompañada por la  concentración en el tantien, se puede recuperar la calma y la seguridad. La respiración actúa  directamente sobre los centros de control más profundos del organismo y, según la medicina china,  aporta energía vital. 
• La primera hora de la mañana es un momento crucial. Si tras despertarnos nos entregamos  inmediatamente a las urgencias y preocupaciones de la jornada, nos agotaremos antes de tiempo. En  cambio, si dedicamos los primeros minutos del día a realizar una sesión de respiración consciente  podemos obtener energía para gozarla todo el día.  
→ Lo ideal es situarse frente a una ventana abierta. Nos sentamos con la espalda recta, sin apoyarla, y la nuca estirada. Colocamos las manos sobre el tantien.  
→ No prestamos atención a los pensamientos y nos concentramos unicamente en el movimiento del  aire que entra y sale de nuestro cuerpo. Inhalamos por la nariz y dirigimos el aire hacia la parte baja  del abdomen. Retenemos el aire durante dos o tres segundos y lo exhalamos por la nariz, con lentitud, mientras el abdomen va descendiendo. Es recomendable que la espiración dure el doble que la  inspiración. 
→ Mientras respiramos, podemos visualizar cómo acogemos una esfera de luz dorada bajo las palmas  de las manos, a la altura del tantien. Sentimos cómo esta esfera se hincha y se deshincha cuando  entra y sale el aire. La esfera está llena de energía que fluye desde el centro vital hacia todos los  rincones del cuerpo, inundando cada una de nuestras células. Según la medicina china, la mente  actúa como un general que puede dirigir el flujo de la energía. Para la medicina occidental, se ha  demostrado que a través de la relajación y la visualización se puede estimular el funcionamiento de  las células inmunitarias. Pueden ser formas de ver las caras de la misma moneda.  → Realizamos 15 respiraciones profundas. Al terminar, dejamos las manos cruzadas sobre el tantien,  volvemos a respirar normalmente y nos tomamos unos minutos antes de iniciar las actividades diarias. En total podemos invertir unos 15 minutos en el ejercicio. 
Es posible que las primeras veces resulte difícil realizar la respiración abdominal estando sentados. En  las personas no acostumbradas, el aire llena primero la parte de los pulmones. En ese caso podemos  realizar el ejercicio tumbados boca arriba. En esta posición es más fácil mantener el pecho relajado y  dirigir el aire hacia la barriga. Si durante la jornada alguna circunstancia altera nuestro estado de  ánimo, podemos volver a respirar concentrándonos en el tantien. Colocamos las manos por debajo del ombligo y sentimos cómo recuperamos rápidamente la calma. Cuanto más hayamos practicado el  recurso, más rápido y eficaz será el resultado. 

 




Hara Centering: Meditaciones de OSHO para la gente ocupada 

“Concentra la energía en el Hara, el punto dos pulgadas debajo del ombligo. Ese es el centro desde  donde uno entra en la vida y ese es el centro desde donde uno muere y sale de la vida. Ese es el  centro de contacto entre el cuerpo y el alma. Si siente una especie de vacilación hacia la izquierda y la derecha y no sabe dónde está su centro, eso simplemente muestra que ya no está en contacto con su  Hara, por lo que debe crear ese contacto ". 

Cuándo: en la noche, cuando te vas a dormir / a primera hora de la mañana. 

Duración: 10-5 minutos. 

Paso 1: ubica el Hara 

“Acuéstese en la cama y coloque ambas manos dos pulgadas debajo del ombligo y presione un poco. Paso 2: ¡Respira hondo!

“Comienza a respirar, respira profundamente. Sentirás que el centro sube y baja con la respiración.  Siente toda tu energía allí como si te estuvieras encogiendo y encogiendo y encogiendo y solo  estuvieras existiendo allí como un pequeño centro, energía muy concentrada. 

Paso 3: ¡Céntrate mientras duermes! 

“Quedarse dormido haciéndolo, eso será útil. Entonces toda la noche persiste ese centrado. Una y otra vez el inconsciente va y se centra allí. Entonces, toda la noche sin que lo sepas, vendrás de muchas  maneras en contacto profundo con el centro. 

Paso 4: vuelve a conectarte con el Hara 

"En la mañana, en el momento en que sientas que el sueño se ha ido, no abras los ojos primero.  Nuevamente ponga sus manos allí, empuje un poco, comience a respirar; de nuevo siento el Hara.  Haga esto durante 10-5 minutos y luego levántese. 

“Haz esto todas las noches, todas las mañanas. Dentro de tres meses comenzará a sentirse centrado. 

“Es muy esencial tener un centrado, de lo contrario uno se siente fragmentario; entonces uno no está  junto. Uno es como un rompecabezas: todos los fragmentos y no una gestalt, no un todo. Es una mala  forma, porque sin un centro un hombre puede arrastrar pero no puede amar. Sin un centro puedes  seguir haciendo cosas rutinarias en tu vida, pero nunca puedes ser creativo. Vivirás lo mínimo. El  máximo no será posible para ti. Solo al centrarse se vive al máximo, en el cenit, en la cima, en el  clímax, y esa es la única vida, una vida real. 

“Por ejemplo, habrá menos pensamiento porque la energía no se moverá hacia la cabeza, sino hacia el Hara. Cuanto más pienses en el Hara, más te concentrarás allí, más encontrarás una disciplina  surgiendo en ti. Eso viene naturalmente, no tiene que ser forzado. 

"Cuanto más conozca el Hara, menos miedo tendrá de la vida y la muerte. 

Porque ese es el centro de la vida y la muerte. Una vez que te sintonizas con el centro de Hara,  puedes vivir valientemente. El valor surge de ello: menos pensamiento, más silencio, menos  momentos descontrolados, disciplina natural, coraje y arraigo, una conexión a tierra ". 





La vida del hombre está dada por la naturaleza; cuando la energía del cielo y de la tierra se conjugan, aparece la energía vital.

Al nacer, el hombre dispone de una estructura corporal y no puede separarse de los cambios del yin y el yang. La conjugación de la energía yin y yang del cielo y de la tierra reviste formas diferentes: en la tierra se divide en nueve regiones, en el clima se divide en las cuatro estaciones; en la luna se manifiesta porque está llena o nueva y desaparece por completo y hay días tanto cortos como largos. Estas son las manifestaciones del crecimiento y consumo del yin y el yang. Los cambios de las cosas que existen entre el cielo y la tierra son innumerables, mientras que el hombre y la naturaleza están relacionados estrechamente. Al observar los cambios, por pequeños o sutiles que sean, el hombre puede diferenciarlos en exceso o deficiencia. Bao Ming Quan Xing Lun (Neijing)


Los Tres Tesoros: Jing, Qi y Shen (Esencia, Energía y Espíritu)

Teoría con que se explican las actividades fisiológicas del cuerpo humano.

Los Tres Tesoros se refieren a Jing (la esencia), Qi (la energía vital) y Shen (el espíritu), se denominan tesoros porque el agotamiento o insuficiencia de cualquiera de ellos compromete a todo el organismo. Se consideran el origen y raíz de la vida y también se les llama las tres raíces (San Yuan).

Jing, Qi y Shen son tres formas diferentes de energía que gobiernan el cuerpo (Xing) que es la forma en la que se manifiestan mediante metamorfosis (Hua).

Jing significa la parte más original y refinada de todas las cosas. Jing existe en todo. Es la fuente original de todos los seres vivos y determina la naturaleza y características de los mismos. Es la raíz de la vida. El Jing es indispensable para la presencia del Shen.

Qi es la energía interna del cuerpo. El Jing necesita el Qi para manifestarse. El Qi no podría manifestarse bajo una forma individual sin el impulso del Shen para configurarlo, o sin la presencia del Jing para definir la trama y el hilo conductor de sus transformaciones.

Shen es el espíritu. Es lo que nos hace humanos. El Shen debe nutrirse con Qi. El Qi depende de la fuerza de Shen.

Los tres tesoros del cuerpo son la esencia, el aliento y la energía espiritual. La intuición clara y perspicaz es la energía espiritual; aquello que penetra por todas partes y se mueve en círculos es el aliento; los humores y los líquidos que embebe el cuerpo es la esencia. Si se quiere distinguirlos según su función, la energía espiritual controla y gobierna, el aliento preside la aplicación de las órdenes, la esencia preside la transformación y la generación. Cada uno tiene su función específica y sigue las órdenes del jefe. Si se quiere distinguirlos desde el punto de vista de su utilización, la esencia puede transformar el aliento, el aliento puede transformar la energía espiritual. Allí donde llega la energía espiritual, llega el aliento. Allí donde llega el aliento, llega la esencia.

Un cuerpo sin esencia y sin aliento es parecido a una lámpara sin aceite. Si no hay aceite y no hay aliento, no hay vida. Lo mismo sucede si hay aliento pero no hay aceite. Cuando la cantidad de aliento es suficiente, se puede comenzar la práctica que consiste en "añadir aceite" Cuando la cantidad de aceite es suficiente, se pueden unir los alimentos.

JING esencia

Jing significa la parte más original y refinada de todas las cosas. Jing existe en todo. Es la fuente original de todos los seres vivos y determina la naturaleza y características de los mismos. Es la raíz de la vida.

El que tiene suficiente esencia, se siente fuerte y se adapta a los cambios del medio ambiente y no es fácil que sea atacado por los factores patógenos. El que tiene déficit de esencia, se siente débil y tiene menos capacidad de resistencia a las enfermedades.

Hay dos clases de Jing

Jing innato

Jing del Cielo Anterior (Xian Tian Zhi Jing)

Energía Ancestral


Jing adquirido

Jing del Cielo Posterior (Hou Tian Zhi Jing)

Energía Adquirida

El Jing innato forma parte de las energías hereditarias, del "cielo anterior". El Jing adquirido es sintetizado por el cuerpo, en el "cielo posterior".

La esencia de la estructura física se llama la esencia reproductiva o también esencia congénita, la esencia con la que se mantiene la función vital se llama esencia del alimento, o sea la esencia adquirida del alimento.

La primera es la substancia fundamental para la reproducción y la última es transformada de los alimentos constantemente y es algo indispensable para mantener las actividades vitales y el metabolismo orgánico.

Cuando los órganos internos están llenos de la esencia vital se la conserva en los riñones y se transforma en la esencia reproductiva. La esencia consumida puede ser nutrida y completada de la esencia adquirida de los alimentos.

Cuando Jing se agota se produce la muerte.

QI - aliento, hálito, energía

"El aliento es el cielo, es lo que pone en comunicación, es el viento, es el movimiento, son las transformaciones, es la respiración, es lo ligero y lo que asciende, lo que vuela, lo que se dispersa, lo que abre, lo que brilla, es la luz. El aliento puede ocultar la sombra y contener la forma." Daozang.

El Qi participa de la naturaleza del Agua, se desplaza de lo más alto a lo más bajo, equilibrandose. Puede encauzarse pero no controlarse pues se desborda. Circula por ríos y canales que pueden obstruirse, se acumula en depósitos que sirven para regularlo y constituye mares, pozos y manantiales.

Para conservar la salud es necesario renovar continuamente la energía mediante aire y alimentos adecuados y que el Qi fluya continuamente por los meridianos sin obstrucciones.

Qi interviene en todos los procesos del cuerpo.

La respiración centrada en el abdomen posee varios beneficios:

Al relajar nuestro pecho y llevar el aire hacia abajo, los pulmones son utilizados con mayor eficacia, ingresando más oxígeno

Al descender el diafragma se produce un masaje interno en nuestros órganos y vísceras

El descenso suave del diafragma puede, a su vez, aliviar la tensión alrededor del corazón y favorecer la función cardíaca

La concentración de la respiración en lo profundo de nuestro vientre tonifica la “energía del agua”, el QI de los riñones se estimula y, de esta manera, se enciende la llama de la vida

Apenas un par de respiraciones tranquilas, cómodamente sentados, acostados o parados, con los pies separados con el ancho de nuestros hombros.

Dejo de pensar e inhalo suave y lentamente, sin que se mueva el tórax, llevando el aire hacia abajo…

Poco aire, y luego exhalo despacio y así continúo llenando y vaciando el abdomen.

Es muy posible que en pocos minutos nos sintamos serenos, con la mente despejada y nuestra vitalidad renovadas.

SHEN - espíritu

Shen es la fuerza que nos mantiene vivos. La energía espiritual y psíquica, la parte divina del ser, de naturaleza esencialmente luminosa. No tiene sustancia, pero proporciona expresión y apariencia a Jing.

El Shen es la divinidad celeste de la que han surgido las diez mil cosas. Shuowen.

Espíritu es aquello cuyo principio interno se puede comprender aun cuando no se escuche. Es difícil explicarlo con palabras. Cuando mucha gente observa un mismo fenómeno, algunas pueden observar el espíritu. Se trata de la percepción personal de ese fenómeno, semejante a cuando entre la niebla movida por el viento aparece de pronto la luz del sol: esto se conoce como espíritu. Ba Zheng Shen Ming Lun (Neijing)




Lo que nos ha otorgado el cielo, es la virtud y lo que nos ha dado la tierra, es la energía, la virtud del cielo baja y la energía de la tierra asciende, de modo que Yin y Yang se reúnen para dar vitalidad a todo el ser. Así es que la materia básica de la vida es la esencia, lo que produce la reunión de la esencia de Yin y Yang, es la vida; quien lleva el Shen es el alma, y el que sale y entra con la esencia es el Espíritu. Zhen Jiu Jia Yi Jing


QI (equivalente al prana de la filosofía del Yoga)

Ubicado en el Tan Tien 


Podemos distinguir 5 tipos de qi principalmente:

Qi original (yuan qi 元气): se trata de la energía que heredamos de nuestros padres y con la que crecemos. Esta energía se encuentra en los riñones, y cuando se agota, el cuerpo muere. Se trata de una energía hereditaria, y el origen de toda la energía yin y yang del cuerpo.

Qi aglutinador (zong qi 宗气): también se le llama qi del pecho. Se forma con la ayuda del Qi original. Esta energía qi se combina con la energía del aire que respiramos y la energía de los alimentos. Es una energía sensible a los problemas emocionales.

Qi normal (zhen qi 真气): este es el verdadero qi que circula por nuestro cuerpo. Es el estado final y más minucioso de la energía qi. Para su formación se necesita la colaboración de los dos tipos de energía que hemos descrito antes (Qi original y qi aglutinador). Cuando el zhen qi fluye por los diversos órganos internos del cuerpo, el qi actúa de acuerdo a las características de ese órgano, y se le denomina 

Qi de los órganos. De forma similar, cuando el zhen qi fluye por los meridianos del cuerpo, se le denomina Qi de los meridianos.

Qi nutritivo (ying qi 营气): es una de las formas que adopta el zhen qi. Es esencial para la nutrición de todos los tejidos del organismo y el cuerpo humano.

Qi defensivo (wei qi 卫气): es la segunda forma que adopta el zhen qi. De día, circula por el exterior del cuerpo y lo protege de los factores externos y patógenos. Por la noche, circula por los órganos yin del cuerpo. Es una energía de rápida circulación y fácil activación.

Las funciones principales del qi son:

Activar y mover el cuerpo: todos los movimientos del cuerpo son una manifestación del qi, que está constantemente ascendiendo, descendiendo, entrando y saliendo del cuerpo; el bienestar depende de esta continua actividad dinámica.

Calentar el cuerpo

Fuente de protección para el cuerpo: el Wei Qi es el responsable de proteger el cuerpo de factores externos como frío, calor, humedad y otros factores patógenos.

Transformar el cuerpo: el qi es crucial para transformar los alimentos y el aire en otras sustancias vitales, como la sangre y los fluidos corporales.

Controlar la retención y contención: igual que los neumáticos de los coches necesitan la presión correcta para quedar sujeto a la rueda y facilitar el movimiento, un qi sano facilita el funcionamiento de todo el cuerpo.

Como vemos dependiendo de la filosofía espiritual las denominaciones de una misma energía cambian, pero el concepto es el mismo. Todo se basa en la energía vital de la vida

Practicar Taichi, Qigong,CHI KUNG, Tao, Budismo….


Formas de sentir tu QI o energía vital para comenzar a trabajarlo. Céntrate en lo que sientes en las manos.

  • El círculo: pon las manos en paralelo, con las palmas enfrentadas, a unos 20 cm y con los dedos ligeramente separados. Deja una mano fija y mueve muy despacio la otra en círculos. Prueba luego con la otra mano.
  • El reloj: coloca la palma de una mano mirando hacia el techo, con los dedos separados. Sobre ella, a unos 20 cm, sitúa la otra palma y gírala en el sentido de un reloj. Prueba en el otro sentido y con la otra mano.
  • El círculo pegajoso: vuelve al círculo, deja una palma fija y haz círculos lentos con la otra. Detén el movimiento y estira hacia fuera 1 o 2 cm, como si tuvieras chicle entre las manos y quisieras despegar una de ellas.
  • El chi sobre el cuerpo: una vez que has sentido la energía entre las manos (como un imán), proyecta una palma sobre la cara, haz dos círculos y separa la palma de la cara con lentitud. Notarás que algo de la cara se despega de ella.
  • Hazlo a otra persona: haz círculos sobre cualquier zona de su cuerpo. Notarás los límites de su campo energético cuando sientas con las manos una sutilísima oposición a tu mano, varios centímetros por encima de su cuerpo.

Qui o Hara

El Tantien (chino) y el Hara (japonés) se refieren esencialmente al mismo punto anatómico y energético crucial situado en el bajo vientre, unos centímetros por debajo del ombligo. La principal diferencia es cultural: Tantien (dān tián) es el término chino enfocado en el centro energético (Qi), mientras que Hara es el término japonés, que abarca el centro físico, psíquico y espiritual. 

Tan Tien (Campo de Elixir): Término de la medicina tradicional china y el Taoísmo. Es el "campo de cultivo" donde se almacena y transforma la energía vital (Qi/Chi). Generalmente, se habla del Xia Dantian (Tan Tien inferior).

Hara (Vientre): Término japonés, utilizado en artes marciales (como el Aikido) y meditación. Se asocia más con el centro de gravedad, el equilibrio, la calma y la intención verdadera (la zona abdominal completa).

Similitud: Ambos son considerados el núcleo del ser, el segundo cerebro y el punto de conexión con la energía vital. 

En resumen, son conceptos casi idénticos en cuanto a ubicación, pero Tantien enfatiza la energía y Hara enfatiza el centro del ser y el equilibrio


Un ejercicio para alinear su voluntad con su objetivo en la vida



Imagine una esfera de energía dentro de su cuerpo, en el eje del mismo, situada de 2,5 a 4 cm por debajo del ombligo. Este punto es el centro de gravedad del cuerpo fisico.Es el tan tien. Es la única nota que conserva su cuerpo en su manifestación física. La línea del hara y el tan tien suelen ser dorados. En este ejercicio, usted hará que el tan tien sea rojo Sitúese de pie con los pies separados unos 90 cm entre sí y flexione las rodillas, como se muestra en la figura 17-6. Deje que los pies se extiendan hacia fuera para que no se tuerzan las rodillas. Alinee la columna vertebral. Escoja un cabello que esté justo en la parte superior de SU cabeza. Tire de él para poder sentir el centro mismo de la cabeza. Ahora imagínese que cuelga de ese cabello. Esto alineará su cuerpo en una linea vertical con la Tierra, Coloque las puntas de los dedos de ambas manos en el tan tien, como se ilustra en la figura 17-7. Mantenga los dedos juntos. Sienta el tan tien dentro de su cuerpo y caliéntalo. Caliéntalo al rojo. Si se conecta con él, muy pronto todo su cuerpo estará caliente. Si su cuerpo no se calienta, significa que no ha conectado con el tan tien. Inténtelo otra vez. Practique hasta que lo consiga. En cuanto lo haya conseguido traslade su conciencia al núcleo fundido de la Tierra.



Disponga sus manos en una posición triangular, con las puntas de los dedos apuntando hacia la Tierra directamente delante del tan tien. (Véase la figura 17-8.) Perciba la conexión entre la Tierra y su tan tien. Ahora Sentirá verdadero calor, un calor ardiente, tan intenso que le hará sudar. Hasta es posible que oiga un ruido parecido al que usan los practicantes de artes marciales como grito cuando están a punto de golpear. Si tiene su Elevada percepción Sensorial abierta, podrá ver el color rojo de su tan tien. Verá también una línea de luz que conecta el tan tien con el núcleo fundido de la Tierra. Si no la ve, imagínatela. No hay necesidad de verla para que funcione.




Ahora coloque las puntas de los dedos de la mano derecha en el tan tien, y oriente la palma izquierda hacia el lado derecho de su cuerpo con los dedos hacia abajo. Mantenga la mano izquierda directamente delante del tan tien. (Véase la figura 17-9.) Conserve esta configuración hasta que se haya estabilizado Ahora Ileve su conciencia a la zona superior del pecho, unos 8 cm más abajo del hueco en la garganta y también en el eje del cuerpo. Aquí hay una esfera de luz difusa. Esta luz transmite la canción de su alma, la nota ánica aue usted aporta a la sinfonía universal. Transmite el anhelo que le quía por la vida para cumplir el objetivo de su alma en esta vida. Coloque las puntas de los dedos de ambas manos en la sede del alma, en la región superior del pecho, como hizo antes en el tan tien Cuando se conecte con ella, podría sentir como si hinchar un globo dentro de su pecho. Puede tener una sensación muy segura y agradable allí. Sienta ese anhelo sagrado y agradable mientras descansa en su interior. Puede que sea indescriptible, pero usted es capaz de notarlo.Se parece a la luz difusa que rodea una vela, pero tiene un color azul morado. Intensifique la luz azul morada en su pecho Luego sitúe las puntas de los dedos de la mano derecha en la sede del alma y los dedos de la mano izquierda, apuntando hacia la Tierra, sobre el tan tien- La palma extendida de la mano izquierda está orientada hacia el lado derecho de su cuerpo. (Véase la figura 17-10.)



Sienta la línea del hara discurriendo directamente hacia abajo desde la sede del alma, a través del tan tien, hacia el centro de la Tierra. Cuando perciba esta sensación con mucha intensidad, pase a la posición siguiente.
Dejando la mano izquierda donde está, levante los dedos de la mano derecha por encima de la cabeza Deje el dedo medio de la mano derecha apuntando hacia el punto ID, a un metro más arriba de la cabeza, (Véase la figura 17-11 .) Sienta la linea del hará, que se extiende desde la sede del alma, a través de la cabeza, hacia el pequeño embudo invertido del punto ID. Esta pequeña abertura es en realidad un pequeño torbellino, con el extremo abierto orientado hacia abajo.Es lo más difícil de sentir. Inténtelo. Tal vez le lleve algún tiempo. Este torbellino representa el primer punto de individualización desde la divinidad.


Representa el primer punto de individualización desde la unicidad de Dios. Cuando usted es capaz de hacer pasar la Línea del hara a través del punto ID, desaparece de pronto en La información cuando pasa a través del embudo, puede emitir un ruido parecido al de un corcho saliendo de una botella. Usted notará la diferencia al instante, porque tan pronto como la conecte, tendrá miles más energía. De repente, todo estará inmóvil en su interior. y usted sentirá un puente de poder. Habrá alineado su línea del hara Espere durante varios minutos hasta que la línea del hara se haya estabilizado. Luego baje la mano derecha, con los dedos apuntando hacia arriba y la palma hacia el lado izquierdo de su cuerpo, hasta que quede sobre la sede del alma. Esta posición será más cómoda para usted Mantenga la mano izquierda apuntando hacia
abajo, con la palma hacia el lado derecho del cuerpo encima del tan tien. (Véase la figura 17-12.) 


Sienta la línea del hara y los tres puntos. Enderezarla con LA intención. Pretenda que sea recta, brillante y sólida. Sostenga su intención hasta que note la línea de hara recta, brillante y sólida. Vuelva a erguir el cuerpo como si colgara de un cabello del centro de la parte superior de la cabeza. Contraiga ligeramente las nalgas y flexione bien las rodillas, manteniendo los pies separados unos 90 cm entre sí y extendidos hacia fuera para proteger las rodillas. Cuando doble las rodillas éstas deberían quedar directamente sobre los pies. Trate de ver, sentir y oír si los puntos son fuertes, firmes y están cargados. Si percibe debilidad en alguna zona, compruebe de qué zona se trata. Ésta es una zona que requiere trabajo curativo.
Concéntrese en ella más tiempo. Alinee la línea del hara y refuerce los puntos lo mejor que pueda.
Cuando haya alineado su primer punto de individualización a partir de la divinidad con el anhelo sagrado de su alma y con la única nota con que ha extraído su cuerpo de la Madre Tierra, se habrá alineado con su objetivo en la vida.Es posible que ni siquiera sepa cuál es, pero está alineado con él, y sus acciones estarán sIncronizadas automáticamente con él mientras usted permanezca alineado



"Con constancia y paciencia se avanza cada día en el resurgir de una nueva era".

Los hijos y las Hijas del Amor.

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