Energías Telúricas

 



Definición científica


Una corriente telúrica (del latín tellūs, "tierra"), o corriente terrestre, es una corriente eléctrica que se mueve bajo tierra o a través del mar. Las corrientes telúricas son el resultado tanto de causas naturales como de la actividad humana, y las corrientes discretas interactúan en un patrón complejo. Las corrientes son de frecuencia extremadamente baja y viajan por grandes áreas en o cerca de la superficie de la Tierra. (Wikipedia)


Las corrientes telúricas son fenómenos observados en la corteza y el manto terrestre. En septiembre de 1862, se llevó a cabo un experimento para abordar específicamente las corrientes terrestres en los Alpes de Munich (Lamont, 1862).Incluidos los procesos menores, existen al menos 32 mecanismos diferentes que provocan corrientes telúricas. Las más fuertes son las corrientes inducidas principalmente geomagnéticamente, que son inducidas por cambios en la parte exterior del campo magnético de la Tierra, que generalmente son causados por interacciones entre el viento solar y la magnetosfera o los efectos de la radiación solar en la ionosfera. Las corrientes telúricas fluyen en las capas superficiales de la tierra. El potencial eléctrico en la superficie de la Tierra se puede medir en diferentes puntos, lo que permite calcular las magnitudes y direcciones de las corrientes telúricas y, por tanto, la conductancia de la Tierra. Se sabe que estas corrientes tienen características diurnas en las que la dirección general del flujo es hacia el sol. Las corrientes telúricas se mueven continuamente entre los lados de la tierra iluminados y sombreados, hacia el ecuador del lado de la tierra que mira hacia el sol (es decir, durante el día) y hacia los polos del lado nocturno del planeta.



Distintos tipos de Energías Telúricas


1.- Redes de Hartmann


La Red de Radiación Global, Red H o Red de Hartmann – en honor a su redescubridor el médico alemán Ernesto Hartmann – es un sistema de líneas de radiación que en forma de una red o malla cubren todo el globo terráqueo. 

En un cruce de estas líneas es donde se produce todo tipo de alteración a nivel molecular se denominan puntos Geopáticos y alteran el PH Sanguíneo aumentando el tenor ácido de todo organismo. Sobre los cruces confluyen en mayor cantidad los Rayos Cósmicos, Microondas,” iones positivos”, Virus y Bacterias.


2.- Fallas en el terreno


Fracturas, fisuras, diaclasas y grietas; rompimientos en la corteza terrestre producidas por fuerzas tectónicas de compresión, descompresión o tangenciales y acompañadas de desplazamientos verticales, oblicuos o bien horizontales. Es muy peligroso vivir en su vertical.

 


3.- Cuevas y Cavidades Subterráneas


Son oquedades naturales de la tierra localizadas esencialmente en las regiones de relieve cárstico. En ellas, al penetrar el agua en las capas calcáreas provoca la formación de redes hidrográficas subterráneas. Existen cavidades sin ventilación, donde el aire interior se corrompe, siendo por ello muy peligroso vivir en su vertical.

 


4.- Gases Radiactivos


Como el Radón, que se produce de la desintegración de minerales ricos en Uranio o en Radio. Se encuentra sobre todo en las rocas graníticas y se concentra en las zonas más bajas al salir del subsuelo por pequeñas aberturas o grietas, así como también por las tuberías del suministro de agua. (Baños sin ventilación, cuartos de calderas, sótanos, bodegas, etc.) Es por ello que son muy peligrosas las micro-fallas, grietas o fisuras en el subsuelo de una vivienda.

 


5.- Venas de agua subterráneas y Acuíferos


Estas energías son muy negativas para las personas, animales y plantas, en especial cuando coinciden con líneas o cruces de la red diagonal Curry, fallas, etc., originando enfermedades según sea la intensidad de la energía emitida y el tiempo que se esté expuesto a ella. En su vertical irradian neutrones térmicos. Nunca debemos descansar o dormir sobre una vena de agua subterránea. El cruce de dos venas de agua subterránea, puede llegar a convertirse en una trampa mortal.

 


6.- Red Diagonal Curry


Retícula magnética orientada NE-SO Y NO-SE aproximadamente, de mayor tamaño que la red Hartmann, orientada diagonalmente con respecto a ésta. La red Curry está considerada una red “Solar”. Para captar la red Curry se necesita mayor sensibilidad radiestésica, ello crea serios problemas a la mayoría de prospectores que confunden este hecho, con la supuesta evidencia errónea de que la red Curry es menos intensa y perjudicial que la red Hartmann. Las frecuencias de la red Curry son extremadamente sutiles


7.- Terrenos no Homogéneos


La desigual composición de los materiales geo-morfológicos de un terreno, producen variaciones bruscas del campo magnético terrestre y de la electro-conductividad. Siempre se debe evitar construir una vivienda sobre uno de estos lugares energéticamente desvitalizantes, pero sobre todo, sobre los "puntos o zonas de ruptura geo-morfológica". La sacudida energética en estos lugares es tremenda, por lo que siempre deberemos evitarlos.

 


8.- Puntos Estrella


Son la concordancia o superposición de un cruce de la red ortogonal Hartmann, con la red diagonal Curry. Son altamente activos y por tanto muy peligrosos. Permanecer en un punto estrella por más de 1 minuto puede desvitalizar a un prospector hasta llevarlo al temido "FADING RADIESTÉSICO". (extenuación psíquica y perdida momentánea de la sensibilidad radiestésica).



Hartmann

El  Dr. Hartmann trabajo por más de diez años en el estudio de las influencias del medio ambiente en el hombre, principalmente las del subsuelo. En 1935, tras numerosas experiencias efectuadas en la ciudad en la que ejercía, llegó a la conclusión de que la salud física y mental de una persona depende del lugar en el que vive, duerme y ejerce su actividad. Junto con un equipo de físicos y médicos, y tras numerosos experimentos, concluyó que «la tierra está recubierta por una red global de ondas fijas que parecen ser producidas por una radiación terrestre que proviene del interior del planeta y que se ordena en forma de retícula al atravesar las capas de la corteza terrestre».

El Dr. Hartmann y su equipo midieron la resistencia del cuerpo humano y las variaciones que ésta experimentaba al desplazarse una persona dentro del área estudiada. Se encontraron así puntos donde se registraban alteraciones bruscas en las mediciones. Al marcar estos puntos sobre un plano, vieron que estos conformaban una especie de cuadrícula o retícula, es decir, constituían los puntos de intersección de unas hipotéticas líneas de fuerza o energía, dispuestas en forma de malla o red. La existencia de estas líneas ha sido corroborada por posteriores investigaciones

El arquitecto Rémi Alexandre la definió como una cuadrícula de radiaciones o zonas de perturbaciones cosmo-telúricas, como una inmensa telaraña tejida a escala de todo el planeta.

De hecho, esa extensa red estaría compuesta de varias rejillas que se superponen e interfieren. Podría decirse que todas forman una rejilla global biológicamente activa. El doctor Hartmann constató que esa «rejilla» global constituye un vasto conjunto de «paredes invisibles», como una red o una cuadrícula de dimensiones supuestamente fijas. Dispuesto sobre el suelo, se le encontraría elevado en toda la biosfera.

Las líneas Hartmann se pueden concebir como paredes de energía sutil emanando del subsuelo y extendiéndose verticalmente hasta una altura de 2,000 metros. Esta red se puede detectar en todas partes, tanto en terreno llano como en la montaña, en el agua, en el exterior y en el interior de las viviendas. Si éstas son de varias plantas, está verticalmente presente en los mismos lugares de cada nivel. Estas líneas o bandas se orientan en función de los polos geomagnéticos

Paralelamente en direcciones norte-sur y este-oeste. Su intensidad y densidad son muy variables, dependiendo de innumerables factores como son la hora del día y los cambios atmosféricos. No obstante se establece una constante de unos 21 cm de espesor y su disposición paralela a intervalos de 2.5 m en las orientadas norte-sur y de unos 2 m en las orientadas este-oeste. Se les ha llamado también «Constantes Vitales Terrestres», pues su armonía o distorsiones nos muestran el grado de equilibrio o de desequilibrio de un lugar o sus alteraciones en un determinado momento. Por ejemplo, el espesor de las líneas puede ir de 21 a 80 cm durante un eclipse solar o hasta 120 cm durante un movimiento sísmico.
 

Tampoco hay que imaginarse la red Hartmann como una trama geométrica que se proyecta en mallas regulares sobre la superficie del planeta. Su trazado tiene múltiples ondulaciones, contracciones, accidentes diversos e incluso interrupciones puntuales. Con lo que se compara mejor es con una red o una rejilla.

Esta trama delimita tres zonas de distinta irradiación:

— Las «paredes» en longitud. Su intensidad es demasiado débil para molestar al hombre. De todos modos, a veces la información radiestésica pone de manifiesto una actividad nociva en su vertical, procedente de una interferencia entre las asimetrías del subsuelo y de la red H propiamente dicha.

— Una zona neutra. Es la parte delimitada por las «paredes de la cuadrícula». En su interior se encuentran más armonizadas las constantes biológicas del individuo; se puede decir que es un área particularmente benéfica, donde se pueden recuperar las energías perdidas.

— Los cruces Hartmann. Son las intersecciones de las líneas de fuerza de la red, que forman cuadros de 21 cm de lado, donde la energía es más intensa, se hace notoria y perjudicial.

En un cruce de líneas Hartmann, sobre una zona geopatógena debida, por ejemplo, al paso de dos corrientes de agua subterránea que se cruzan, se observan alteraciones en la emisión de radiación gamma e infrarroja. Estas radiaciones de alta frecuencia se vuelven muy agresivas para el ser humano, cuando se dan también perturbaciones metereológicas, produciendo grandes variaciones de las constantes vitales del individuo, que se traducen en excitación e irritación continua de sus células nerviosas.

Cómo detectamos las líneas : Conciencia de la vibración

Comenzaremos caminando despacio por la habitación, con las manos frente a nosotros. Mantendremos una fuerte conciencia de la vibración, tanto en el ojo como debajo del ombligo. Respiraremos con la fricción en la garganta para amplificar la vibración. Sintonizamos con las líneas desde el vientre.

Cuando se atraviese una línea, nuestras manos sentirán una ligera resistencia, como si nos estuviéramos encontrando con algo más espeso y denso que el aire de la habitación. En ocasiones también habrá una ligera vibración, que se transmitirá a nuestras manos cuando «toquemos» una línea.

Demos un paso atrás y vayamos de nuevo a la línea, poco a poco. Explayémonos en la sensación, aprendamos a reconocerla. Como de costumbre, hay un secreto: ¡práctica, práctica, práctica! Si practicamos, seremos capaces de entrar a una habitación y, de inmediato, saber dónde están las líneas y qué grado de nocividad tienen. No se necesitarán varillas. Ni siquiera hará falta caminar por la habitación.

Visión de las líneas

Ver las líneas, o más bien las paredes de energía humeante, no es mucho más difícil que ver halos o luz alrededor de las personas. Las técnicas que se emplean son exactamente las mismas.

1.- Inmovilidad y foco en el ojo, parpadeando lo menos posible.

No buscaremos las líneas. Nos haremos conscientes del hecho de ver, o estado de visión. Si no alcanzamos el estado de visión, nos limitaremos a sentir la imagen frente a nosotros, en vez de mirarla.

2.- Trataremos de sentir desde el corazón y, en este caso, también desde el vientre al mismo tiempo. Si encontramos difícil estar en el ojo, el corazón y el vientre a la vez, nos limitaremos al ojo y el vientre. Miraremos desde el vientre, a través del ojo. Si aún esto es demasiado difícil, nos enfocaremos principalmente en el vientre, de 2 á 3 centímetros por debajo del ombligo.

Nuestro entorno

El despertar espiritual es un proceso de apertura, el cual no puede ocurrir suavemente en un lugar donde las vibraciones sean tóxicas. Cuando pasemos por hondas transiciones, precisaremos que nuestro entorno nos apoye, no que vaya en contra nuestra. Hemos de encontrar un sitio que sea 100% idóneo para nosotros. Esta es una parte importante de la búsqueda espiritual y por lo tanto, si nuestra motivación es correcta, el Universo nos apoyará

Tenemos que sentir que hay una correspondencia entre nuestra propia calidad de la energía y los lugares donde nos sentemos, sea en nuestra casa o incluso en un restaurante, el cine o la casa de un amigo. Esto significa que muchas personas eligen inconscientemente lugares perjudiciales para perpetuar sus desórdenes y faltas de balance energético. Pero también significa que, eligiendo sistemáticamente lugares de alta calidad energética, podremos influenciar positivamente nuestro estado de salud y de conciencia – tal vez mucho más de lo que pensamos. Esto también sugiere que dos personas pueden vivir en el mismo ambiente y, aún así, estar en dos mundos diferentes, al estar uno de ellos sistemáticamente sobre las líneas y el otro sobre los pozos de energía.


Las líneas Curry


Las líneas Curry conforman una red geomagnética natural similar a la red Hartmann. Su principal diferencia radica en que las líneas Curry están orientadas en sentido noreste-sureste y sureste-noroeste, aproximadamente cada 6 u 8 metros y llegando a alcanzar los 16 metros de distancia. Esta orientación diagonal respecto a los puntos cardinales puede tener su explicación debida al efecto dinamo dipolar y toroidal que se establece por la rotación constante de la Tierra, así como por la generación de fuertes campos energéticos debidos a la fricción y resistencia entre la corteza terrestre y las otras capas del planeta.

El grosor de las líneas Curry es de unos 40 cm. aproximadamente aunque, como ocurre con las líneas Hartmann, estas medidas no son constantes. La red Curry puede experimentar también variaciones y fluctuaciones en función del influjo de otras alteraciones geofísicas.

Esta red geomagnética natural, de carácter global al igual que la red Hartmann, recibe su nombre de Manfred Curry (1899-1953), científico estadounidense de origen alemán que, tras las investigaciones realizadas junto a su colega Siegfried Wittman, describió por primera vez la existencia de estas líneas de fuerza, a las que se atribuyen un carácter aún más nocivo para la salud que las líneas Hartmann. Los efectos geopatógenos de las líneas Curry se detectan de forma predominante tanto en la vertical de las líneas como en los cruces de la red.

¿Qué son las líneas ley y cómo funcionan?

Las líneas ley —también conocidas como leylines— son líneas rectas que conectan distintos puntos energéticos del planeta. Se extienden a través de montañas, templos, dólmenes, pirámides y otros lugares considerados sagrados por múltiples culturas. Estas líneas no son simples coincidencias geométricas; forman parte de una red de energía que atraviesa la Tierra y distribuye su fuerza vital a través de nodos estratégicos.

Funcionan como canales de energía telúrica, una fuerza natural que emana del interior del planeta y circula por estas rutas invisibles. Al igual que los meridianos en el cuerpo humano, las líneas ley de la Tierra sirven para mantener el equilibrio energético del planeta. Cuando varias líneas se cruzan, generan puntos de alta intensidad vibratoria, conocidos como puntos de poder, que han sido utilizados durante milenios con fines espirituales y ceremoniales.

Cuando varias líneas ley se intersectan en un mismo lugar, se generan lo que se conoce como puntos de poder. En estos nodos energéticos, la vibración telúrica se intensifica, y muchas personas los describen como espacios donde se siente una conexión más profunda con la Tierra. Estos puntos no solo han sido señalados por la sensibilidad humana, sino también por las construcciones que históricamente se han levantado sobre ellos.

Muchas de estas líneas ley coinciden con los paralelos, un ejemplo el paralelo 42 en España. En la península ibérica, cruza desde Cataluña hasta Galicia. Coincide con el camino de Santiago y numerosos enclaves religiosos espirituales. 

¿Cómo detectar los vórtices terrestres?

Las culturas antiguas, desde los chinos hace más de 4000 años, hasta los Incas conocían la existencia de las radiaciones terrestres y jamás construían sus viviendas ni sus lugares de culto sobre ellas. Por aquel entonces, ya determinaban las radiaciones gracias a la habilidad que desarrollaban para "sentir" las radiaciones o, en su defecto, mediante el uso de horquetas de madera. Ya en el siglo XX, el Dr. Hartman recurrió a toda clase de métodos para realizar sus investigaciones pero, en la actualidad, no caben dudas de que el cerebro humano es el instrumento más perfecto y sensible para percibir estas radiaciones.


Tanto los monumentos megalíticos como casi todos los templos de la Edad Media están construidos sobre lugares que cuentan con vórtices telúricos. A partir del Renacimiento y de manera progresiva, se fue sustituyendo la sabiduría ancestral por el pensamiento científico, contribuyendo a abandonar los principios de la radiestesia en las construcciones religiosas, sobre todo a partir del siglo XVII (aunque algunas continuaron contando con vórtices telúricos, al estar sustituyendo a otras más antiguas sobre el mismo terreno).


En los dólmenes aparece una zona Neutra interior como si de un templo se tratara, la red Hartmann se aparta en las cuatro direcciones y rodea al dolmen como una especie de estuche de protección, es decir la zona del centro, en su interior es Neutra, sin Rayos Hartmann.



El menhir por el contrario atrae la red Hartmann, que se deforma para adaptarse a esa atracción, de manera que la red Hartmann se encuentra concentrada bajo los menhires, tanto en sentido Norte-Sur como Este-Oeste. Por lo tanto los menhires actúan como captadores y emisores de energías.


                                           

Situarse sobre un vórtice telúrico puede resultar saludable, siempre que el vórtice no tenga la energía alterada


Estos vórtices los podemos encontrar emergiendo de las líneas y en los cruces Curry. Son bastante abundantes, al menos los de 13500 UB. Los que encontramos aislados, dentro de una línea Curry, actúan sobre la energía vital. De hecho sería bueno pasar sobre ellos al menos 30 minutos diarios; eso nos ayudaría a desintoxicarnos un poco de nuestro paso diario por las distintas geopatías. Si tenemos un chacra cerrado, para desbloquearlo solo necesitaríamos tumbarnos boca abajo, dos minutos sobre uno de estos puntos, haciendo coincidir el chacra con el Vórtice Energético y pedir mentalmente que la energía generada por el vórtice arrastre ese bloqueo.


¿Cómo encontrarlos?

En la actualidad, cuando algunas personas intentan alinear los sitios sagrados, lo suele hacer sobre la base actual de lo poco que se entiende sobre las rejillas y menos aún, sobre la tecnología de los sitios antiguos desde el momento en que fueron erigidos y puestos en total alineamiento y poder.


En el tiempo de las civilizaciones antiguas, existía una geometría diferente en la mayoría de los casos, la Tierra estaba en un ángulo polar muy diferente al actual. Literalmente, había diferentes estrellas en el cielo en ese momento y éstas estaban y siguen rotando, cambiando su posición, ya no están en los ángulos originales de poder.


Para encontrar un Vórtice de Energía, si la persona no tiene una gran sensibilidad innata es difícil, también podemos observar el comportamiento de algunos animales  puede ayudar a detectar con  facilidad  los emplazamientos de las energías telúricas y las radiaciones  electromagnéticas, tanto las naturales como las provocadas por el hombre. Los animales y las plantas son  mucho más sensibles a  las emisiones de energía que los seres humanos.


Feng Shui


En Feng Shui, las venas de dragón (Long Mai) son corrientes telúricas de energía vital

que fluyen a través de la tierra, generalmente asociadas con montañas y ríos sinuosos. Representan la energía Yang (activa) y se busca construir o posicionar objetos donde estas energías convergen (Agujeros de Dragón) para atraer prosperidad, salud y protección, actuando como guardianes de la energía cósmica

Desde la Antigüedad, los Druidas utilizaban la fuerza de esta Sangre para mantener el Sagrado Equilibrio Creador en la Tierra

Las venas son los canales por donde circula la Sangre del Dragón, emanaciones energéticas poderosas que tanto pueden confluir en el exterior ocasionando una irrupción energética como pueden descender al interior creando un vórtice o «cueva».

Desde la antigüedad, los Druidas, sabios Maestros de la Madre Naturaleza y de todo cuanto le rodea, utilizaban la fuerza de esta Sangre para mantener el Sagrado Equilibrio Creador en la Tierra. Para efectuar esta Armonización, el llamado ‘Diálogo con el Dragón’, los Druidas como excelentes y profundos conocedores del telurismo terrestre, utilizaban las construcciones megalíticas que los ancestros habían erigido.

Los Dólmenes por lo general tienen su eje orientado en dirección Sureste. Las líneas Hartmann alrededor de un dolmen se apartan en las cuatro direcciones, rodeándole y formando un caparazón de protección energética cuya zona central (bajo la Gran Losa) es neutra y en donde reina la calma. Es en definitiva un templo natural, armonizador y equilibrador.

Esta zona neutra, es conocida como «estancia dolménica» y se le asigna una polaridad negativa. El Eje Sureste-Noroeste, es el eje entre Mundos, es el Velo o Umbral. El Dolmen que esta cargado se convierte así en una cámara que da acceso al iniciado para penetrar en el Sedodumno o Sidhe de los Tuatha.

En una estructura dolménica desde el interior de la Tierra asciende una onda vibracional cuyo armónico sintoniza con otra medida espacio-temporal, pudiendo el iniciado sentir aspectos del pasado o penetrar directamente en otras realidades.

El punto de este vórtice de energía se sitúa a 1/3 de la altura de la cámara dolménica o zona neutra y es literalmente un agujero de entrada al otro Mundo.

¿Porque estas estructuras se realizaban en piedra?.

Hemos de tener en cuenta que la piedra posee dos características notables; primero, es un acumulador de energías cósmicas y telúricas y segundo, la piedra es una materia capaz de entrar en vibración. Es gracias a estas dos características que la losa superior del Dolmen, adquiere gran importancia. Cuando se abre una línea energética hacia la superficie, de forma especular, una línea energética celeste o cósmica desciende a su encuentro (como es arriba es abajo) de misma intensidad y polaridad inversa.

Dicha energía de polaridad positiva, es detenida y acumulada por la Gran Losa. La Gran Losa, es utilizada para reestablecer la armonía vibracional positiva, lo cual regenera los nodos energéticos de los seres vivos, proporcionándoles en definitiva salud.

Precisamente aprovechando la energía de un dolmen activo y contagiándonos del egregor ancestral que desprende podemos conseguir una armonización de nuestro estado general de salud, impregnándonos de todo ese telurismo terrestre almacenado en esa matriz o receptáculo llamado dolmen y del telurismo cósmico proveniente de nuestro cielo, de nuestro universo, del cosmos.

Las construcciones megaliticas interaccionan con los seres vivos, pero sobretodo interactúan con la Madre Tierra. Los dólmenes estaban casi siempre colocados en lugares privilegiados, en nudos de corrientes telúricas que pueden ser de muy diverso orden: ya sean corrientes cuyas fuentes profundas nos sean desconocidos, surgidos sin duda del magma central, o bien de otras, más fácilmente determinables, surgidas de capas freáticas subterráneas. Es en este lugar donde la corriente telúrica ejerce en el hombre una acción espiritual, el dolmen así situado, «alienta el espíritu» y recrea la caverna primordial donde el hombre va a buscar el don terrestre.

Para los Druidas los Dólmenes, hacían una función más pasiva, como receptáculo de la energía cósmica y telúrica a la vez. Constituían así, el polo pasivo o femenino. El Menhir, por contra, establecía el polo activo o masculino, siendo el contrapunto megalítico que proporcionaba el equilibrio sagrado y la armonización del terreno en donde vivían, cultivaban y pastaban sus ganados, obteniendo por ello mejores cosechas y calidad de vida.

Es por esta razón, que nuestros sabios ancestros llevaban a su pueblo a instalarse cerca de Dólmenes y Menhires con la certeza que a través de estas construcciones megalíticas vehicular izarían un medio de protección para la subsistencia de sus campos de cultivo , así como del pasto de sus animales y de la salud de su tribu.

El Menhir, contrariamente al comportamiento del Dolmen, atrae las Venas del Dragón, que se deforma para adaptarse a esa atracción. Por lo general se encuentran bajo el Menhir tres Venas tanto en sentido Norte-Sur como Este-Oeste, de modo que el Menhir queda intensificado por nueve nudos o cruces.

Por lo tanto los menhires actúan como captadores y emisores de energías. Estas columnas de piedra tienen la función de captar y acumular las corrientes telúricas.

Si el Dolmen generaba un vórtice hacia el interior, el Menhir es literalmente un surtidor, una abertura para la energía concentrada en el cruce de nodos. Los ancestros, al ‘sacar’ esa energía del subsuelo lograban convertir en más fértil un perímetro dado con el beneficio que suponía para la agricultura y por consiguiente para la Tribu.

El Menhir es una Salida, una irrupción energética que se canaliza con sabiduría. Como en el caso de los Dólmenes son por consiguiente puertas aunque de dirección opuesta.

Un Campo con Menhires, es un campo profundamente energizado y ‘tratado’. Es un recinto donde el Dragón se manifiesta mientras que en el Dolmen o ‘cueva’, el Dragón dormía guardando el tesoro (recordemos las leyendas de Dragones).

En muchos casos los Menhires se encuentran en grupos, ya sea alineados en una sola línea, en varias líneas paralelas como el caso de Carnac, o dispuestos en círculos, dependiendo de la zona que se quiera generar. No es lo mismo fertilizar una Tierra evitando su inundación (los bloqueos de cruces Hartmann frenan las corrientes freáticas) que elaborar un recinto Sagrado, un lugar donde la energía telúrica se manifieste y podamos ‘comunicar’ con los Dioses. El Menhir, neutraliza la actividad de los cruces energéticos provocados por las corrientes subterráneas y distintas ondas sacándolas hacia el exterior. El menhir señalaba los lugares en los que las «corrientes fecundantes eran particularmente activas».

La energía circula bajo el Menhir de forma espiral, con dos espirales bajo tierra y cinco arriba. Como toda emanación, la polaridad del Menhir es positiva. En definitiva, el Menhir viene a ser para la Tierra, una gigantesca aguja de acupuntura.

Las corrientes de agua subterráneas originan multitud de radiaciones y cambios en el terreno por donde pasan, por ejemplo, si observáis los árboles que están al lado de una cauce de un río o los árboles que hay en la ciudad por encima del alcantarillado, podréis observar como muchos de ellos están inclinados en la dirección en que corre el agua. Incluso algunos tienen protuberancias que indican el efecto de dichas corrientes.

En definitiva, los monumentos megalíticos fueron estudiados y reutilizados de manera profunda por los Druidas para conseguir armonizar la Tierra y sus criaturas. Además, también los utilizaban para sus actos mágicos, ya que dada su energía, se servían de un gran canal que potenciaba las invocaciones a sus Dioses y a los elementos de la naturaleza. Es por ello, que puestos en pie desde la Gran Losa de los Dólmenes celebraban ciertos ritos de evocación. Cerca de los Dólmenes y en las piedras circundantes, pueden observarse en muchos de ellos, una especie de receptáculo hecho en la propia piedra, llamado cazoleta, que era donde según la leyenda, los Sacerdotes hacían las mezclas para sus pócimas, elixires, etc…

Más  adelante los templos substituirían a Dólmenes y cromlechs, como el de Stonehenge. Olvidaríamos la Astronomía celeste que regían estas Grandes Estructuras al igual que dejamos de sentir como vibran los Dólmenes y Menhires de señalados centros terrestres, al ser mojados por el rocío o «agua de la luna».



¿CÓMO SE RECONOCE UN LUGAR DE PODER? DECÁLOGO DE LA ESPAÑA MÁGICA

Durante el encuentro Ocultura en Zaragoza se presenta un decálogo firmado por importantes autores descargalo aquí Decalogo


Lee el siguiente enlace para localizar ese lugar de poder a través de las señales y tu intuición  Triangulacion


Los animales y las energías telúricas:


Los perros evitan las influencias nocivas, y si rechazan un lugar determinado, en la casa o al aire libre, es señal evidente de que éste desprende energías negativas. Las vacas, asimismo, jamás permanecen mucho tiempo en lugares malsanos, y si se ven obligadas a hacerlo dan menos leche, el pelo se les vuelve lacio e incluso pueden llegar a padecer esterilidad.


En zonas geopatógenas, las gallinas sufren pérdida de plumas y leucemia; los caballos padecen enfermedades cardiacas, ceguera  y reumatismo; ovejas y cerdos se ven afectadas en el hígado (los augures romanos y de otros pueblos antiguos se especializaron en el análisis de las vísceras de esos animales).


Sin embargo, así como los animales de granja más comunes eligen los lugares benéficos, hay otros muchos que prefieren los que desprenden energías negativas.


En la actualidad los estudios de los entomólogos han comprobado que insectos como las hormigas o las abejas establecen sus hormigueros y colmenas en lugares donde la irradiación o flujo de la energía telúrica es fuerte, sin poder determinar hasta la fecha concluyentemente, si la permanencia prolongada en dichos lugares son beneficiosas o nocivas para los organismos de los seres humanos, puesto que existen diversas teorías, en un sentido o el contrario. Así por ejemplo, las hormigas sienten especial predilección por los cruces telúricos y las intersecciones de la red Hartmann, e instalan sus hormigueros justo donde éstos hacen resonancia con las corrientes de agua o las fallas del subsuelo (por cierto, esa atracción por las ondas nocivas es un inmejorable indicador para los campesinos, a  la  hora de localizar pozos, corrientes o vetas de agua subterránea). Los entomólogos refieren que las abejas al igual que las termitas, prefieren para situar su nuevo enjambre, un lugar fuertemente impregnado de energías telúricas, como las llamadas “Venas del Dragón” (senderos de energía). La abeja reina en su migración, guía a todo su séquito con su notable receptividad geomagnética, a situarse preferentemente sobre una falla geológica o una vena de agua subterránea. En este tipo de ubicaciones las abejas se afanarán en tener una colmena muy activa y elaborarán miel en mayor proporción.


Por su parte, otros animales domésticos tan comunes como son  los gatos, sacan provecho de esas malas energías terrestres, reequilibrando las radiaciones a través de su  piel y ‘absorbiéndolas’, como si de una esponja natural se tratase. El lugar ‘favorito’ del gato en una vivienda es, precisamente, el contrario del que el perro elegirá para tumbarse a descansar. Es muy frecuente que los primeros escojan la butaca frente al televisor, o junto al ordenador o en la  cabecera de la cama, cerca del  radio despertador; o que incluso les guste extraordinariamente tumbarse encima  o al lado mismo de dichos aparatos. Las energías electromagnéticas que pueden afectar negativamente a los humanos, a ellos no les causan ningún perjuicio.


Las ballenas : La investigación sobre los varamientos fue iniciada por científicos de la Gran Bretaña y de los Estados Unidos que, registraron varamientos que fueron graficados posteriormente contra los campos magnéticos de la tierra. “Estos mapas magnéticos muestran a través de las gráficas tanto la variación como la intensidad del campo. Las variaciones son representadas por líneas de contorno de tal manera que las áreas de alto magnetismo aparecen como colinas y las de bajo magnetismo se observan como valles.


En la mayoría de los varamientos estudiados en un principio, se encontraron que ocurrían en donde los valles se deslizaban directamente del mar océano hacia las costas. Este hallazgo sensacional -reconoce Downer- sugiere que las ballenas navegan siguiendo el mapa magnético del suelo marino. Sobre la tierra las variaciones magnéticas son muy irregulares por el relieve, en tanto que en el fondo de los mares éstas son muy regulares. Las colinas y los valles magnéticos se alargan por grandes distancias a través del piso oceánico y las ballenas aparentemente usan los contornos de las líneas magnéticas como caminos invisibles.




Las Energías Telúricas y Las Plantas

La mayoría de las plantas necesitan para su buen desarrollo lugares libres de radiaciones telúricas. Un árbol plantado en una zona inadecuada para él se desarrolla mal, en las franjas de dichas radiaciones sobrevive y en los cruces (centros de mayor energía )muere. Sus raíces crecen caóticamente, crían tumores, los resinosos presentan hendiduras o ramificaciones de sus troncos, Otros crecen torcidos. Pero hay algunas especies de árboles, que por el contrario necesitan esas radiaciones y solo prosperan si están sobre un cruce de líneas Hartmann o de venas de agua. También hay algunas plantas, entre ellas algunas medicinales, que crecen sobre cruces de radiación, como por ejemplo: helechos, el muérdago, la ortiga, la ruda, el aloe, etc. Las papas depositadas en sótanos radiados, se pudren, los vinos pierden calidad y las semillas su poder germinativo. En resumen, caracteriza esta zona: presencia de hormigas y otros insectos, árboles y troncos retorcidos, inclinados, con tumores o débiles. Plantas amarillas fuera de otoño, animales agresivos, desvitalizados, etc. La mayoría de las especies hortícolas son sensibles a las radiaciones y al hacer las plantaciones se debería evitar las líneas y sus cruces colocándolas dentro de los rectángulos formados por estas. En lo referente al cultivo de FRUTALES se aplica el mismo sistema, alternándolos con líneas de cultivos hortícolas, teniendo en cuenta la sensibilidad a estas energías o la apetencia hacia ellas. Resisten: abeto, acacia, castaño, encina, ficus, fresno, roble, saúco. Las toleran: avellano, ciruelo, chopo, higuera, morera, vid. Son muy sensibles y enferman: cerezo, melocotonero, nogal, olmo, peral, plátano, tilo, tuya.


Actualidad

En la actualidad con el cambio de dimensión y ruptura, estas energías también se transforman a la misma velocidad que la tierra que las alberga


Los animales y plantas son una prueba de la alteración , como hemos visto con las ballenas y otros muchos.


La tierra se muere y aquello que la sustentaba se ha ido, solo queda encontrar un equilibrio.


Es la vida, una búsqueda constante de equilibrio, es la dualidad que nos define en esta realidad, como una báscula que tiende en el movimiento encontrar el punto intermedio.


Las energías telúricas están también vinculadas a los elementales. 


Elementales es el nombre que recibe una categoría de seres mitológicos descritos por primera vez en las obras alquímicas de Teofrasto Paracelso (1493- 1541). Los tipos de elementales descritos eran cuatro, coincidiendo con los elementos de la tradición griega. De esta forma las correspondencia entre los elementos y las criaturas que les representaban sería:


Agua: Ondinas

Fuego: Salamandras

Tierra: Gnomos

Aire: Sílfides


“Los elementales no puede clasificarse entre los hombres, porque algunos vuelan como espíritus, no son espíritus porque comen y beben como los hombres. El hombre tiene un alma que los espíritus no necesitan. Los elementales no tienen alma y, sin embargo, no son semejantes a los espíritus, éstos no mueren y aquellos sí mueren. Estos seres que mueren y no tiene alma ¿son pues animales? Son más que animales porque hablan y ríen. Son prudentes, ricos, sabios, pobres y locos igual que nosotros. Son la imagen grosera del hombre, como éste es la imagen grosera de Dios... “ (Paracelso, Philosophia Oculta, 1493)


En definitiva los elementales son las energías de la tierra y si las energías se están transformando los elementales también y si ellos eran los guardianes de redirigir las energías telúricas de la tierra y estos cambian; todo lo que conocemos como vida energética  también cambia y las estructuras que estaban realizadas en base a estas energías , custodiadas y alimentadas por estas entidades se caen. 


Y por ende, las edificaciones construidas a posteriori que se realizaron encima de las estructuras naturales se caen …


Todo es fruto del proceso del cambio 


Lee el siguiente enlace Los cuatro elementos

"Con constancia y paciencia se avanza cada día en el resurgir de una nueva era".

Los hijos y las Hijas del Amor.

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