Quinto chakra Visuddha

 Quinto chakra Visuddha



El nombre en sánscrito es Visuddha que significa "Purificación". Se visualiza como color azul. Guarda relación con el elemento Éter. Se localiza en la garganta. Los órganos asociados son el cuello, los hombros, los brazos y las manos.

Las glándulas son las tiroides y las paratiroides.

El quinto chakra es el centro del sonido, la vibración y la autoexpresión. Es el dominio de la conciencia que controla, crea, transmite y recibe las comunicaciones, tanto en nuestro fuero interno como en las relaciones con los demás. Es el centro de la creatividad dinámica, la que sintetiza las ideas antiguas para dar lugar a algo nuevo. Entre sus atributos figuran: el escuchar, el hablar, el escribir, el canto, la telepatía y todas las artes, en especial las que tienen que ver con el sonido y la palabra.

Este chakra ocupa un lugar crucial como puerta entre la mente y el cuerpo. A medida que ascendemos a los chakras superiores, nos alejamos de lo físico. La comunicación es el primer nivel en que trascendemos lo físico. Es un acto de conexión. Es uno de los principios unificadores de los chakras superiores. Es la transición de una dimensión a otra. Este chakra es el puente entre el amor que emana del corazón y la sabiduría del intelecto. Es el vehículo de nuestros sentimientos y de los pensamientos que utilizamos para expresarlos.

Las cualidades del chakra de la garganta son: la verdad, la comunicación, la fuerza de voluntad, la creatividad y la integridad. Este centro fomenta la expresión emocional y espiritual. A través de él expresamos el amor, la alegría, el miedo y nuestras aspiraciones espirituales superiores. Las ideas, los sentimientos y las opiniones también encuentran forma en este centro. Cuando nos lamentamos, nos quejamos, suspiramos, nos reímos o gritamos, el timbre, el tono de nuestra voz y las inflexiones del discurso reflejan si estamos abiertos o bloqueados. También nuestros silencios reflejan nuestro estado interior y la forma en que nos sentimos en relación con el mundo que nos rodea.

Cuando no somos capaces de hablar de lo que pensamos, dependemos de que los otros nos digan lo que deseamos. Esta represión, la negación resultante y la esperanza infantil de que los demás conozcan lo que deseamos y necesitamos, nos paraliza. Por el contrario, el discurso nos libera, ofreciéndonos la capacidad de vivir nuestra vida y expresar nuestros pensamientos, ideas y sentimientos. Lo que se expresa verbalmente con palabras es nuestra intención consciente. Lo que se expresa con suspiros, es signo de que no se expresan abiertamente los sentimientos. La mayoría de las personas no están preparadas para expresar la profundidad de sus sentimientos. Eligen la seguridad antes que la honestidad. Sus chakras de la garganta se congestionan con la energía que finalmente llega a estancarse. Siempre que reprimimos nuestra verdad, nos sentimos impotentes. Expresarse es vital para las relaciones, por el respeto que se otorga a lo que uno piensa y siente. Tenemos que encontrar el equilibrio entre lo que decimos y lo que sentimos que es correcto. Esto requiere madurez y no siempre acertamos. Pero nuestro sentido de la verdad se desarrolla y fortalece con el tiempo y la experiencia, de manera que seremos cada vez más capaces de discriminar quién o qué es más conveniente para nosotros.

En el centro de la energía que tanto tiene que ver con la comunicación existen dos arquetipos que están muy relacionados con la posibilidad de expresarse con claridad y en forma directa lo que se trata de decir. Estos arquetipos son: el "Comunicador" yel "Ser Enmascarado".

En el Comunicador, la forma adecuada de expresar la verdad se puede observar por la forma en que se comunica con los demás. Cuando se integra la espiritualidad con la conciencia sobre el flujo de la energía que circula por el cuerpo, ofrecemos a los sentimientos un espacio legítimo en el que puede expresarse. Esta práctica libera la energía y abre la mente, la garganta y el corazón. Se aprende a sentirse cómodo con el lado sombrío de la personalidad. Los Comunicadores reconocen su derecho a expresar la cólera o su sentimiento de haber sido heridos, pero lo hacen de tal manera que no acusan a los demás. Integran corazón y mente en sus comunicaciones con los otros. Reconocen también el poder de la palabra hablada y escrita y, aceptando la responsabilidad de sus sentimientos, no abusan de ellas.

Cuanto más libres se sientan para expresar sus pensamientos y sentimientos, más reguladas estarán sus funciones emocionales y mentales. Cuanto más en contacto estén con lo que son, más familiar se tornará su voz interior. Cuando aceptan esta voz interior y se fían de ella, saben que proviene de un lugar de amor, paz y bondad, y que pueden actuar de un modo positivo y consciente.

En los Comunicadores lo que fortalece la garganta es una sólida voluntad, comprometida con la vida y con la expresión de sus verdades. Al defender sus principios, cuando el mundo intenta convencerlos para que sean diferentes a lo que en realidad son, revelan una sana consideración por la verdad. También se requiere una firme sensación de integridad para mantener su ser interior intacto a través de los momentos buenos y malos de la vida, sin necesidad de culpar a los demás ni caer en la desesperación. Es en este arquetipo donde necesitamos honrar nuestro compromiso espiritual, escuchar nuestra verdad interior, reforzar nuestra capacidad de amar y concentrarnos en nuestra experiencia. Si hay pérdidas de energía en este chakra debido a la represión, la energía negativa se fijará en el cuerpo y formará la musculatura y el estilo del carácter de una persona. El arquetipo negativo asociado al chakra de la garganta es el Ser Enmascarado. Es alguien incapaz de expresarse abierta y sinceramente. Cuando las personas están atrapadas en su negatividad no expresada, sus voces son crispadas, sus sonrisas forzadas y sus acciones revelan que han caído en la trampa de no expresar los sentimientos. Debido a su represión, puede sentir ira y resentimiento por situaciones que han pasado hace mucho tiempo. Esta es la energía que estrecha las paredes de los vasos sanguíneos, eleva la tensión hasta niveles de estrés y desgasta el revestimiento del estómago. Esta energía nunca se elevará hasta la mente superior para ser expresada como pensamientos, opiniones o tomas de conciencia, y debido a esto se puede producir una inflamación de los tejidos, rigidez en los huesos y otros problemas derivados del bloqueo energético. Esta energía desea ser liberada de un modo consciente, para dirigir esa toma de conciencia hacia un nivel más espiritual. Al no poder expresarse, la persona se deprime, se entristece, o se enfada y culpa a los demás por todo lo malo que le ha sucedido. Abandona la paz interior y erosiona la tranquilidad por el hecho de quedarse fijada a la negatividad y a los sentimientos densos y negativos. Esto reduce la energía y limita la capacidad para abordar el cambio. Si siente que no merece el amor, el respeto ni la amabilidad, considera que los sentimientos no son importantes, por lo tanto, evita compartir el ser interior con las personas más allegadas. Esto puede conducir al aislamiento, la soledad y la alienación. Limitamos el crecimiento personal y el desarrollo interno cuando se silencia nuestra opinión. Se ahoga con los sentimientos y sufre porque cree que no tiene el derecho legítimo de expresarse.

Características del chakra:

Demasiado abierto: es cuando el chakra gira a una velocidad excesiva. Produce personas que hablan en exceso, son dogmáticas, santurronas y arrogantes.

Bloqueado: es cuando el chakra no gira o lo hace con demasiada lentitud. Produce personas que evitan la autoexpresión, que no tienen confianza y que mantienen opiniones incoherentes.

Equilibrado: es cuando el chakra mantiene el equilibrio y gira a la velocidad correcta. Produce personas que son buenas comunicadoras, satisfechas, a quienes les es fácil meditar y son artísticamente inspiradas.



Como desbloquear y activar los chakras:

5. QUINTO CHAKRA – EJERCICIOS PARA EL QUINTO CHAKRA

ROTACIÓN DE CUELLO.
Siéntate con la columna erguida pero relajada. Ajusta la cabeza de tal manera que tengas la sensación de que está justa encima de la columna moviendo la cabeza ligeramente hacia detrás y metiendo la barbilla un poco hacia dentro. Rueda la cabeza en una dirección primero y después en la otra. Deja que sea el peso de la cabeza el que cree el impulso. Haz esto de forma metódica para ir más lento por las áreas de tensión y así despejarlas. Al menos un minuto en cada dirección. Para finalizar siéntate en quietud y presta atención a las sensaciones en tu cuerpo y en tu columna.

ASANAS: MERUDANDASANA – ESTIRAMIENTO CERVICAL
Extendido sobre la espalda, tomar con las manos la parte posterior de la cabeza, manteniendo los antebrazos juntos. Dirigir la atención a la zona cervical y, traccionando suavemente con los brazos, levantas la cabeza lentamente, consiguiendo así un estiramiento moderado de la nuca. Controlando la respiración, en cada espiración relajar más la nuca y aumentar progresivamente la tracción de los brazos hasta llegar a un límite confortable; una vez ahí, mantener la posición realizando varias respiraciones. Para volver a la posición de partida, lo haremos posando la cabeza lentamente y con suavidad.

VIPARITA KARANI O SARVANGASANA – LA VELA
Tendido hacia arriba, piernas unidas y extendidas. Brazos junto al tronco, palmas de las manos hacia abajo. Mantener la nuca recta y el mentón hacia la garganta. Al espirar, pegando la zona lumbar al suelo, ir elevando lentamente las piernas a la vertical, tomar una inspiración. Rectificar la nuca. Al espirar, mediante una contracción abdominal y la presión de las manos en el suelo, ir elevando las zonas sacra, lumbar y dorsal, al mismo tiempo que los pies se dirigen hacia atrás y hacia arriba. Colocar las manos en las palas ilíacas, sirviendo así de apoyo al cuerpo. Las piernas forman con respecto al tronco un ángulo recto o ligeramente obtuso. La garganta está libre de tensión y la nuca suavemente extendida. Respiraciones abdominales e intercostales, lentas y profundas, pero sin forzarlas. Después, volver lentamente a la posición de partida doblando las rodillas hacia la cara al espirar y, mediante el apoyo de las manos y la contracción de abdominales, colocar la espalda en el suelo con suavidad. Cuando la postura se domine físicamente y la respiración se haya controlado, sincronizar esta última con el siguiente movimiento mental: Inspirar desplazando la atención desde los pies hasta la zona umbilical. Pequeña pausa de retención del aire manteniéndose en dicha zona abdominal. Al espirar desplazar la atención desde el abdomen, pasando por el pecho, a la garganta y la cabeza. Esto es un ciclo. Repetir varios ciclos.

Para ejecutar SARVANGASANA procederemos del mismo modo, pero elevaremos además de la zona lumbar, la dorsal, hasta conseguir que el cuerpo esté en la vertical, para ello es necesario un esfuerzo consciente del abdomen; el peso recae sobre los hombros, la nuca y la parte occipital de la cabeza y las manos las colocaremos en la zona media de la espalda. La concentración la dirigiremos a la garganta. Deshacer la postura lentamente y de la misma forma que Viparita.

HALASANA – EL ARADO
Partiendo de la postura invertida Viparita Karani, pero manteniendo las manos en el suelo iremos bajando los pies hacia atrás y hacia el suelo muy poco a poco, con cada espiración haremos el movimiento de descenso, relajando toda la columna vertebral y permitiendo que el propio peso de las piernas la flexibilice. No obligar nunca al cuerpo. En caso de falta de flexibilidad, obesidad o cualquier otro motivo, trabajar cerca de la pared para que los pies la encuentren y permita regular mejor el descenso. También se puede usar un pequeño taburete o cojín consistente si los pies no llegan al suelo. Para deshacer la postura contraer la zona abdominal para ir elevando los pies, a la vez que la columna vertebral se irá posando despacio en el suelo, para lo cual ayudará la presión que ejerceremos con las manos en el suelo. Relajar abandonando completamente el cuerpo.




MUDRA: PARA FORTALECER EL ETER y EL CHAKRA VISHUDI
Este mudra estimula el sentido del oído. Puede utilizarse para combatir los trastornos crónicos del oído y la sordera. Estimula el chakra de la garganta y sus funciones. Se realiza uniendo el pulgar y el extremo del dedo mayor. Existe una variante de este mudra, denominada shunya mudra, especialmente destinada a las enfermedades del oído, que consiste en apoyar el pulgar sobre la raíz del dedo mayor y doblando este sobre el pulgar. En la India se dice que la práctica de este mudra durante 45 minutos cura la sordera.

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Los hijos y las Hijas del Amor.

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